Bruselas, 10 sep (SANA) El verano de 2026 dejó temperaturas sin precedentes en amplias regiones del hemisferio norte, desde Nueva York y Roma hasta Nueva Delhi y Tokio, en medio de olas de calor que alteraron la vida cotidiana y elevaron las alertas por los efectos del cambio climático.
El Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea informó que agosto fue el más cálido registrado a escala mundial, mientras Europa Occidental atravesó su verano más caluroso desde que existen mediciones.
Según el organismo, la temperatura media global del aire alcanzó el mes pasado los 16,96 grados Celsius, apenas 0,01 grados por encima del anterior máximo, correspondiente a julio de 2023.
Samantha Burgess, especialista del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, calificó agosto de 2026 como un mes excepcional en la historia climática y advirtió que las actuales temperaturas podrían no tener precedentes para la humanidad en decenas de miles de años.
Los registros de Copernicus, disponibles desde 1940, sitúan a agosto de este año prácticamente empatado con julio de 2023 debido a la mínima diferencia entre ambos valores.
El período comprendido entre junio y agosto figuró asimismo entre los más cálidos observados a nivel global, comparable con el verano de 2024.
En Estados Unidos, las autoridades meteorológicas reportaron también el verano más caluroso desde el inicio de sus registros hace más de 130 años.
Calentamiento y fenómenos extremos
Reconstrucciones climáticas basadas en otras fuentes científicas apuntan a que las temperaturas actuales podrían ser las más elevadas experimentadas por el planeta en unos 125 mil años.
El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, Simon Stiell, alertó que la quema continuada de carbón, petróleo y gas seguirá impulsando el calentamiento y favoreciendo olas de calor cada vez más intensas.
Stiell insistió en acelerar la transición hacia energías limpias y reforzar la protección de bosques y océanos como parte de las medidas para contener el aumento de las temperaturas.
A ese escenario se suma el fenómeno de El Niño, asociado a un calentamiento periódico de las aguas del Pacífico y capaz de intensificar sequías, inundaciones y otros episodios meteorológicos extremos.
Copernicus señaló que la temperatura media global de agosto se situó 1,65 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales, superando nuevamente el umbral de 1,5 grados establecido como referencia en el Acuerdo de París.
El organismo recordó, sin embargo, que ese límite climático se evalúa sobre promedios de largo plazo y no a partir de un solo mes.
Europa y los océanos bajo temperaturas récord
Europa Occidental sufrió durante el verano una sucesión de olas de calor inusualmente tempranas, prolongadas e intensas, que llevaron a la región a superar el récord establecido en 2003.
En el conjunto del continente, la temperatura media del aire en agosto alcanzó los 20,26 grados Celsius, alrededor de 1,10 grados por encima de los valores de referencia, mientras el verano europeo se situó entre los más cálidos registrados.
Los océanos también mostraron temperaturas excepcionalmente elevadas.
La media mensual de la superficie marina fuera de las regiones polares alcanzó niveles cercanos a máximos históricos, comparables con los observados en marzo de 2024.
Los datos vuelven a situar al calentamiento global y a la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos entre los principales desafíos climáticos, en un año marcado por récords de temperatura en distintas regiones del planeta.
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