Katmandú, 6 sep (SANA) El número de muertos por las devastadoras inundaciones que arrasaron zonas de Nepal próximas a la frontera con China ascendió a al menos 1.341, mientras cerca de 5.000 personas continúan desaparecidas y los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda de supervivientes.
Según el último recuento provisional de la autoridad nepalí encargada de la respuesta a emergencias, citado el domingo por la agencia AFP, una enorme masa de agua, hielo y escombros que atravesó varios valles de la región fronteriza causó al menos 1.341 muertos y dejó 4.996 desaparecidos.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran cientos de turistas y ciudadanos extranjeros, así como alrededor de 900 trabajadores y empleados que se encontraban en centrales eléctricas y proyectos de presas cuando ocurrió la catástrofe.
El ministro nepalí de Energía, Biraj Bhakta Shrestha, afirmó que los equipos de rescate continúan trabajando sin interrupción en busca de supervivientes, 11 días después de las inundaciones que devastaron el norte del país.
Además, el funcionario explicó que las operaciones se concentran actualmente en túneles, pese a las dificultades provocadas por la compleja geografía del terreno, las malas condiciones meteorológicas y la falta de comunicaciones.
“Nos enfrentamos a numerosos desafíos”, señaló el ministro, quien indicó que en dos puntos ya no es posible que helicópteros de gran tamaño aterricen para transportar el equipamiento necesario.
Agregó que las autoridades estudian distintas alternativas para continuar las operaciones y aseguró que los equipos están logrando avances.
Durante los últimos días, los rescatistas lograron sacar con vida a tres personas de los túneles del proyecto hidroeléctrico de la presa Trishuli-3, entre ellas dos trabajadores nepalíes y un ciudadano chino, así como, una mujer de unos 60 años fue rescatada de una vivienda que había quedado sepultada por el lodo.
Un alto funcionario nepalí había informado recientemente que las inundaciones catastróficas que golpearon el país el mes pasado provocaron pérdidas en viviendas, propiedades e infraestructuras estimadas en al menos 387.500 millones de rupias nepalíes, equivalentes a unos 2.560 millones de dólares.
La catástrofe comenzó el pasado 26 de agosto, cuando inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra y desprendimientos de rocas golpearon zonas montañosas de la cordillera del Himalaya, en la frontera entre Nepal y China, causando importantes pérdidas humanas y materiales y provocando cortes de carreteras, comunicaciones y suministro eléctrico.
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