Moscú, 1 sep (SANA) Rusia acusó este martes a la OTAN de intensificar su actividad militar cerca de sus fronteras y advirtió de que cualquier escalada en la región del mar Báltico recibirá una respuesta firme de Moscú.
El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Alexander Grushko, afirmó que la situación en torno al enclave de Kaliningrado es “extremadamente preocupante” y acusó a los países occidentales de no ocultar sus preparativos para un eventual bloqueo de la región en caso de un aumento de las tensiones.
En declaraciones a periodistas durante el Foro Económico Oriental, celebrado en Vladivostok y recogidas por la agencia Sputnik, Grushko aseguró que Rusia dispone de las capacidades militares y técnicas necesarias para garantizar su seguridad.
El diplomático señaló que la OTAN está reforzando su flanco oriental, ampliando su infraestructura logística y llevando a cabo ejercicios militares de gran escala cerca de las fronteras rusas.
Grushko acusó además a la Alianza Atlántica de incrementar su presencia militar en el Ártico, donde, según dijo, han aumentado los ejercicios y los vuelos de bombarderos estratégicos. A su juicio, la región se está convirtiendo progresivamente en un escenario de competencia militar.
En la misma línea, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, advirtió durante una rueda de prensa de que cualquier deterioro adicional de la situación político-militar en el mar Báltico provocará una respuesta rusa “decisiva y contundente”.
Kaliningrado es un enclave ruso situado a orillas del mar Báltico y separado geográficamente del resto del territorio de Rusia. Limita con Polonia y Lituania, ambos miembros de la OTAN.
Las tensiones entre Rusia y los países de la Alianza también se han intensificado en el Ártico desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022, en un contexto de creciente competencia estratégica y militar en la región.
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