Nueva York, 26 ago (SANA) A casi 25 años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, autoridades de Nueva York identificaron por primera vez a una víctima del World Trade Center mediante una técnica de genealogía genética, informó hoy la prensa francesa.
De acuerdo con el diario Le Figaro, la Oficina del Médico Forense de Nueva York, en colaboración con la Oficina de Investigación Criminal del Departamento de Policía de la ciudad, logró establecer la identidad de una mujer adulta mediante un procedimiento que combina análisis de ADN con investigaciones genealógicas y árboles familiares.
La familia de la víctima pidió mantener su nombre en reserva y rechazó realizar declaraciones a los medios.
Con esta identificación asciende a mil 654 el número de víctimas del World Trade Center reconocidas oficialmente, mientras alrededor de mil 100, cerca del 40 por ciento del total, permanecen aún sin identificar.
La genealogía genética se basa en comparar información genética con bases de datos de ADN y posteriormente rastrear posibles vínculos familiares mediante registros genealógicos, lo que permite reducir el campo de búsqueda hasta establecer una identidad.
El método resulta especialmente útil cuando las técnicas tradicionales no consiguen vincular directamente las muestras de ADN con una víctima o con sus familiares.
El médico forense jefe de Nueva York, Jason Graham, calificó la aplicación de esta metodología como un avance significativo en los esfuerzos de identificación y señaló que la tecnología disponible hace un cuarto de siglo no permitía alcanzar resultados similares.
La técnica ya fue empleada también en la resolución de antiguos casos criminales que permanecían abiertos por la imposibilidad de identificar con certeza a víctimas o responsables.
Las autoridades estiman que unos 47 perfiles genéticos relacionados con las víctimas del 11-S podrían reunir condiciones para ser examinados mediante este procedimiento, aunque especialistas advierten que no será posible aplicarlo en todos los casos debido al estado y la calidad de las muestras disponibles.
La Oficina del Médico Forense aseguró que continuará los trabajos para identificar a las víctimas restantes, una tarea considerada además una obligación humanitaria hacia las familias que durante décadas esperaron conocer el destino de sus seres queridos.
El empleo de la genealogía genética, sin embargo, genera también debates jurídicos y éticos sobre la utilización de información genética y la protección de la privacidad.
En Francia, por ejemplo, el Consejo Constitucional rechazó su utilización en investigaciones penales al considerar insuficientes las garantías legales para equilibrar las necesidades de las autoridades con el derecho de las personas a la privacidad.
El nuevo avance en Nueva York refleja así el doble alcance de esta tecnología: abre nuevas posibilidades para resolver uno de los procesos de identificación de víctimas más complejos de Estados Unidos, al tiempo que reaviva el debate sobre los límites legales y éticos del uso de datos genéticos.
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