Londres, 17 ago (SANA) La guerra con Irán reforzó la importancia estratégica de la base militar británico-estadounidense de Diego García, en el océano Índico, utilizada por Washington para sostener operaciones logísticas lejos del alcance de instalaciones costeras más vulnerables.
Según un informe de Fox News, el Pentágono trasladó parte de su apoyo logístico hacia esa instalación tras un ataque iraní contra una importante base estadounidense en Baréin.
Diego García, situada en el archipiélago de Chagos, brindó apoyo a grupos de ataque de portaaviones, entre ellos el USS Abraham Lincoln, cuyas fuerzas participaron en operaciones aéreas y en acciones relacionadas con el bloqueo de puertos iraníes.
The New York Times señaló que la actual red logística militar estadounidense se extiende a lo largo de una ruta marítima de unos tres mil 540 kilómetros hasta Diego García, lo cual permite reducir la dependencia de instalaciones próximas a Irán, aunque implica desplazamientos más largos y operaciones de reabastecimiento más lentas.
James Tombridge, abogado internacional y fiscal general del autoproclamado gobierno de Chagos en el exilio, consideró que los acontecimientos demuestran la relevancia de la base para la seguridad regional de Reino Unido, Estados Unidos y sus aliados.
El jurista estimó que el traslado de suministros desde instalaciones como las de Baréin resulta comprensible debido a su mayor vulnerabilidad frente a posibles ataques.
La utilización de Diego García vuelve también a colocar en primer plano la disputa sobre la soberanía del archipiélago de Chagos.
En 2025, Reino Unido y Mauricio firmaron un tratado que reconoce la soberanía mauriciana sobre las islas, al tiempo que permite a Londres mantener el control de Diego García por un período inicial de 99 años.
Posteriormente, el Gobierno británico suspendió el acuerdo en medio de nuevas preocupaciones estadounidenses sobre las consecuencias estratégicas de una eventual transferencia de soberanía.
En junio surgieron además informaciones sobre una propuesta de funcionarios estadounidenses para alcanzar un acuerdo que permitiera a Washington controlar directamente Diego García, como alternativa al plan británico de transferir el archipiélago a Mauricio.
Mauricio reclama desde hace décadas la soberanía sobre Chagos, posición respaldada por un dictamen de la Corte Internacional de Justicia de 2019 y posteriores pronunciamientos de Naciones Unidas.
En marzo, Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar Diego García para operaciones defensivas limitadas relacionadas con la capacidad misilística iraní, después de haberse negado inicialmente a permitir ataques ofensivos desde la base.
Tombridge afirmó que Irán intentó atacar la instalación, aunque los proyectiles no alcanzaron sus objetivos, y consideró que esos episodios evidenciaron limitaciones en el alcance y precisión de sus sistemas.
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