París, 13 ago (SANA) Un total de 32 países, junto con la alta representante de la Unión Europea, condenaron las ejecuciones de manifestantes y el uso de la pena de muerte en Irán, al considerar que la pena capital no puede emplearse para silenciar la disidencia ni castigar a quienes ejercen sus derechos fundamentales.
En una declaración conjunta publicada el miércoles, los firmantes reclamaron a las autoridades iraníes que pongan fin inmediatamente al uso de la pena de muerte y liberen a todas las personas detenidas arbitrariamente.
Asimismo, instaron a Teherán a escuchar las demandas de su población y adoptar medidas concretas para garantizar el respeto de los derechos humanos, incluida la libertad de expresión y de reunión pacífica.
Entre los países que suscribieron la declaración figuran Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, España, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Irlanda, Países Bajos, Noruega, Portugal, Rumanía y Suecia, entre otros.
ONU alerta sobre el aumento de las ejecuciones
La condena internacional se produce después de que el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertara sobre el incremento de las ejecuciones vinculadas a cargos de seguridad nacional en Irán.
Según Türk, desde el 19 de marzo de 2026, al menos 56 personas han sido ejecutadas por cargos relacionados con la seguridad nacional, entre ellas 27 en casos vinculados con las protestas registradas a comienzos de año, mientras que más de 100 personas corren riesgo de ser ejecutadas por acusaciones similares.
El alto comisionado pidió a las autoridades iraníes detener urgentemente las ejecuciones y avanzar hacia la abolición de la pena de muerte, al tiempo que expresó preocupación por las garantías de juicio justo y debido proceso.
La Unión Europea también ha reiterado su oposición a la pena capital en todas las circunstancias y ha expresado preocupación por el ritmo de las ejecuciones en Irán.
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