Roma, 10 ago (SANA) La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió de los riesgos que plantea para la seguridad alimentaria mundial la coincidencia de varias perturbaciones internacionales, entre ellas las olas de calor en Europa, el fenómeno de El Niño y las tensiones que afectan al transporte de energía y fertilizantes a través del estrecho de Ormuz.
El economista jefe de la FAO, Máximo Torero, señaló que estos factores se suman a las amenazas que pesan sobre las exportaciones de cereales de Ucrania a través del mar Negro y pueden aumentar la presión sobre los mercados internacionales.
Torero instó a los países a adoptar medidas que permitan limitar el impacto de estas crisis, aun cuando no puedan evitar su aparición.
El calor golpea a los cultivos europeos
Las sucesivas olas de calor registradas en Europa han afectado las perspectivas de diversos cultivos durante 2026.
El Centro Común de Investigación de la Comisión Europea advirtió en julio de que las altas temperaturas y la escasez de lluvias redujeron la humedad del suelo y perjudicaron especialmente a los cultivos de primavera y verano, entre ellos el maíz y el girasol.
Las previsiones de rendimiento para algunos cultivos de verano fueron revisadas a la baja, mientras que la persistencia del calor y de las condiciones secas aumenta el riesgo de nuevas pérdidas en determinadas regiones europeas.
Energía y fertilizantes bajo presión
La FAO también ha alertado de que las perturbaciones en el estrecho de Ormuz pueden tener importantes repercusiones sobre el comercio internacional de energía y fertilizantes, insumos fundamentales para la producción agrícola.
Una prolongación de estos problemas podría encarecer los fertilizantes y otros insumos agrícolas y agravar los riesgos de producción asociados al fenómeno de El Niño.
La organización considera que la evolución de los mercados alimentarios mundiales continúa condicionada por los fenómenos meteorológicos extremos, la volatilidad de los precios de la energía y los fertilizantes y las tensiones geopolíticas.
El Niño es un fenómeno climático natural caracterizado por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, capaz de alterar los patrones de lluvias y temperaturas en diferentes regiones del mundo y afectar a la producción agrícola.
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