Zúrich, 8 ago (SANA) El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) informó que 241 personas contrajeron el virus del Nilo Occidental en Europa desde el inicio de la temporada de transmisión de 2026.
Según la actualización epidemiológica más reciente, elaborada con datos disponibles hasta el 5 de agosto, los contagios autóctonos fueron registrados en siete países del continente.
Italia encabeza la lista con 139 casos, seguida por Grecia con 61, España con 17, Macedonia del Norte con 13, Rumanía con seis, Francia con cuatro y Alemania con uno.
El organismo europeo indicó además que 59 regiones notificaron transmisión local del virus durante la actual temporada, de ellas 36 en Italia, nueve en Grecia, seis en Rumanía, tres en Macedonia del Norte, dos en Francia, dos en España y una en Alemania.
Propagación del virus
El virus del Nilo Occidental es una zoonosis transmitida principalmente por mosquitos infectados y circula de forma natural entre estos insectos y las aves, aunque también puede afectar a los seres humanos y otros mamíferos.
Datos del Instituto Robert Koch de Alemania señalan que alrededor del 80 por ciento de las infecciones humanas son asintomáticas, cerca de un 20 por ciento desarrolla síntomas similares a los de la gripe y aproximadamente uno de cada 100 infectados puede sufrir una forma neuroinvasiva grave.
La Organización Mundial de la Salud instó recientemente a los países europeos a reforzar la vigilancia de mosquitos y las medidas de prevención ante el incremento de casos en varias zonas del continente.
La temporada de mayor transmisión suele coincidir con los meses cálidos, cuando aumenta la actividad de los mosquitos vectores.
Métodos de prevención
Actualmente no existe una vacuna de uso humano ni un tratamiento antiviral específico contra el virus del Nilo Occidental, por lo que la atención médica se concentra principalmente en aliviar los síntomas y tratar las complicaciones de los casos graves.
Las autoridades sanitarias recomiendan reducir la exposición a las picaduras de mosquitos mediante el uso de repelentes, ropa que cubra brazos y piernas y mosquiteros, además de eliminar recipientes con agua estancada que puedan servir como criaderos.
El ECDC mantiene una vigilancia epidemiológica semanal de la enfermedad entre junio y noviembre, período en el que suelen registrarse la mayoría de los casos en Europa.
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