Tirana, 29 jun (SANA) Miles de personas volvieron a manifestarse este fin de semana en la capital albanesa para exigir la dimisión del primer ministro, Edi Rama, y la cancelación de un proyecto turístico de lujo promovido por inversores vinculados a la familia del presidente estadounidense, Donald Trump.
Las movilizaciones, que se realizan desde finales de mayo bajo el lema “Albania no está en venta”, rechazan la construcción de un complejo hotelero impulsado por Ivanka Trump y su esposo, Jared Kushner, previsto en una reserva natural de la costa albanesa.
Los manifestantes denuncian la falta de transparencia en torno al proyecto y reclaman al Gobierno la paralización definitiva de las obras.
Durante la protesta del sábado por la noche, los participantes portaron esculturas de flamencos rosados y pancartas con la consigna “Dimisión”, en referencia al primer ministro.
El proyecto contempla la construcción de un complejo turístico en la isla deshabitada de Sazan y otro desarrollo inmobiliario en las proximidades de la laguna de Narta, un área protegida que alberga numerosas especies de aves, entre ellas flamencos, así como otros ecosistemas marinos.
A principios de este mes, Rama rechazó las críticas y aseguró que las protestas se sustentan en información errónea.
En declaraciones a la agencia alemana DPA, el jefe del Gobierno afirmó que no existe ningún acuerdo para la venta de la isla de Sazan y precisó que su administración mantiene negociaciones para establecer una empresa conjunta destinada al desarrollo del primer complejo turístico de lujo del país.
El mandatario confirmó que Jared Kushner figura entre los potenciales inversionistas y sostuvo que Albania se convirtió en un nuevo foco de críticas contra el presidente estadounidense Donald Trump.
Por su parte, organizaciones ambientalistas cuestionan las modificaciones introducidas en 2024 a la Ley de Áreas Protegidas, al considerar que reducen las garantías de conservación de espacios naturales.
La Unión Europea también señaló en sus informes sobre Albania un retroceso en los niveles de protección ambiental tras la entrada en vigor de esas reformas.
fm/ed