Ginebra, 22 jun (SANA) La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos informó hoy que más de 700 civiles murieron en Myanmar entre agosto de 2025 y enero de 2026, en un contexto marcado por la intensificación de los ataques militares y el deterioro de la situación humanitaria.
De acuerdo con un informe del organismo, al menos 702 civiles perdieron la vida durante ese período en distintas regiones del país, mientras que más de la mitad de las víctimas fallecieron como consecuencia de ataques aéreos.
La portavoz de la oficina, Ravina Shamdasani, afirmó que las muertes documentadas fueron atribuidas al ejército birmano y señaló que los bombardeos constituyen actualmente la principal causa de destrucción y sufrimiento para la población civil.
El informe subraya que los ataques aéreos se han intensificado en diversas zonas del país, afectando especialmente a comunidades y áreas densamente pobladas.
Asimismo, Naciones Unidas y organizaciones internacionales de derechos humanos denunciaron que las operaciones militares han incluido bombardeos de artillería contra objetivos civiles, además de detenciones arbitrarias, actos de tortura y ejecuciones extrajudiciales contra opositores políticos y activistas.
La ONU reiteró su preocupación por el continuo deterioro de los derechos humanos en Myanmar y llamó a las autoridades militares a respetar el derecho internacional humanitario y garantizar la protección de la población civil.
Myanmar atraviesa una profunda crisis política y de seguridad desde el golpe militar de febrero de 2021, que desencadenó enfrentamientos entre las fuerzas armadas y diversos grupos opositores en varias regiones del país.
Los organismos internacionales han advertido que la persistencia del conflicto continúa agravando la situación humanitaria y provocando desplazamientos masivos de población, además de un creciente número de víctimas civiles.
fm/as