Capitales, 17 jun (SANA) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantuvo hoy abierta la posibilidad de reanudar los bombardeos contra Irán, pese a la cercanía de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán destinado a extender la tregua y abrir una nueva etapa de negociaciones.
Según reportes de agencias internacionales, el documento previsto no constituye un acuerdo definitivo, sino un marco temporal para prorrogar por otros 60 días el alto el fuego declarado en abril pasado y facilitar conversaciones más amplias sobre los asuntos pendientes entre ambas partes.
Acuerdo temporal, no definitivo
Durante su participación en la cumbre del G7 en Evian, Francia, Trump afirmó que Washington busca un “acuerdo bueno y sólido”, pero advirtió al mismo tiempo que su país podría “retomar de inmediato el bombardeo” si considera que Irán no cumple con las condiciones aceptables para Estados Unidos.
La declaración refleja la continuidad de la política de presión militar de Washington, incluso en momentos en que se prepara la firma oficial del entendimiento, prevista para este viernes en Suiza.
De acuerdo con filtraciones difundidas por medios occidentales, el memorando incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz, el levantamiento del bloqueo naval estadounidense contra Irán y la reanudación de las exportaciones petroleras iraníes. A cambio, Teherán renovaría su compromiso de no producir armas nucleares.
Puntos clave quedan aplazados
No obstante, varios temas sensibles quedarían pendientes para etapas posteriores, entre ellos las reservas iraníes de uranio altamente enriquecido, el programa de misiles balísticos y el respaldo de Teherán a sus aliados regionales.
Trump intentó presentar el entendimiento como un éxito de su política exterior y aseguró que impediría a Irán acceder a armas nucleares. También vinculó el anuncio con la caída de los precios del petróleo y la mejora de los mercados financieros, además de anticipar la reapertura plena del estrecho de Ormuz en los próximos días.
Sin embargo, insistió en que el acuerdo no representa un “cheque en blanco” para Teherán y negó que Washington se haya comprometido a inyectar fondos directos en la economía iraní.
Apoyo internacional con cautela
Los líderes del G7 recibieron con cautela el entendimiento y expresaron disposición a contribuir a su aplicación, en particular en lo relacionado con la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz, afectada durante meses por tensiones militares que repercutieron en el comercio y la energía mundiales.
Francia y el Reino Unido promueven, además, una iniciativa europea para participar en los arreglos posteriores al conflicto mediante una misión multinacional orientada a proteger la navegación y apoyar tareas de desminado en las cercanías del estrecho.
Una fase de prueba
Analistas citados por medios occidentales consideran que la actual etapa representa una prueba política y militar para las dos partes. Aunque el entendimiento logró detener la escalada y abrir canales de diálogo, aún no resuelve las diferencias fundamentales entre Washington y Teherán.
Las amenazas reiteradas de Trump evidencian que Estados Unidos no interpreta el memorando como el fin del conflicto, sino como el inicio de una fase de presión condicionada, cuyo desenlace definirá si la desescalada deriva en un acuerdo permanente o en una tregua temporal antes de una nueva confrontación.
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