Moscú/Kiev, 17 jun (SANA) La guerra entre Rusia y Ucrania registró un nuevo repunte de las hostilidades con ataques ucranianos contra instalaciones energéticas en territorio ruso y el anuncio de nuevos avances de las fuerzas de Moscú en la región oriental de Donetsk, mientras resurgen las presiones diplomáticas para impulsar una solución negociada al conflicto.
Ataques a infraestructuras y avances en el frente
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó un ataque con armas de largo alcance contra una refinería de petróleo situada en la región de Moscú, una operación que, según explicó, responde a la continuidad de los bombardeos rusos y demuestra la capacidad de Kiev para alcanzar objetivos estratégicos a gran distancia.
Las autoridades rusas informaron de daños en una instalación de la compañía Gazprom Neft como consecuencia de un ataque con drones, aunque señalaron que no se registraron víctimas.
Al mismo tiempo, responsables de la región de Krasnodar comunicaron un incendio en un depósito de petróleo provocado por los restos de un aparato no tripulado derribado, incidente que obligó al cierre temporal de una carretera que conecta esa zona con Crimea.
En la región de Yaroslavl, equipos de emergencia continuaban las labores para extinguir otro incendio en un depósito de combustible.
Los ataques forman parte de la estrategia ucraniana de incrementar la presión sobre la infraestructura energética y logística rusa, un componente cada vez más relevante en un conflicto marcado por el uso intensivo de drones y misiles de largo alcance.
En el frente oriental, el Ministerio de Defensa ruso anunció la toma de la localidad de Novi Donbas, en Donetsk, y aseguró que sus tropas mantienen avances en las direcciones de Krasni Limán y Konstantínovka.
Según el comunicado oficial, las fuerzas rusas ocuparon nuevas posiciones fortificadas ucranianas y atacaron instalaciones energéticas, nodos de transporte y centros de almacenamiento y ensamblaje de drones. Asimismo, el ministerio afirmó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron durante la noche numerosos proyectiles y derribaron 172 drones ucranianos.
Presión diplomática ante una guerra de desgaste
En el plano diplomático, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró la necesidad de alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra y aseguró que su administración continuará promoviendo iniciativas orientadas a una solución política del conflicto.
Las declaraciones se produjeron tras un encuentro con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en el marco de la cumbre del G7, en el que ambos abordaron la situación militar y las consecuencias humanas y económicas de más de cuatro años de enfrentamientos.
Trump destacó las elevadas pérdidas sufridas por ambas partes desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022 y consideró necesario intensificar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una salida negociada.
La intensificación de los ataques contra infraestructuras estratégicas y la continuidad de las operaciones terrestres reflejan la evolución del conflicto hacia una guerra de desgaste prolongada, en la que ninguno de los bandos parece cerca de lograr una victoria decisiva por la vía militar, mientras aumentan los llamamientos internacionales a favor de una solución política.
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