Washington, 28 may (SANA) Las tasas de hambre e inseguridad alimentaria en Estados Unidos superan actualmente los niveles registrados durante el pico de la pandemia de Covid-19, según datos divulgados por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.
La información, difundida a partir de una encuesta realizada en febrero entre unos mil 200 jefes de familia estadounidenses, revela un deterioro significativo de las condiciones de vida, especialmente entre hogares de bajos ingresos y familias con niños pequeños.
De acuerdo con el sondeo, el 10 por ciento de las familias afirmó no contar con suficientes alimentos o no poder garantizar comidas completas para sus hijos, frente al cuatro por ciento reportado en junio de 2020, en el momento más crítico de la pandemia.
El informe señala además que más de un tercio de los hogares recurrió a ahorros o fondos de emergencia para cubrir gastos cotidianos, cifra superior al 21,8 por ciento registrado entre 2019 y 2020.
Asimismo, más del 15 por ciento de las familias indicó haber recibido ayuda alimentaria o donaciones, comparado con el 10,6 por ciento reportado durante la emergencia sanitaria.
La Reserva Federal de Nueva York advirtió sobre un incremento notable de la inseguridad alimentaria entre personas con bajos niveles educativos e ingresos limitados.
Estos datos surgen en un contexto marcado por el impacto persistente de la inflación y el elevado costo de vida, pese a la desaceleración de las tasas inflacionarias en comparación con años anteriores.
Los precios de alimentos y servicios básicos continúan representando una carga creciente para millones de estadounidenses, mientras numerosos hogares siguen enfrentando dificultades económicas derivadas de la crisis provocada por la pandemia.
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