Jerusalén ocupada, 2 may (SANA) El Ministerio de Desarrollo Social palestino reveló cifras alarmantes sobre el número de niños huérfanos en la Franja de Gaza, que ya supera los 64.000, la mayoría de los cuales han perdido a uno o ambos progenitores desde el inicio de la agresión israelí en octubre de 2023.
Según el ministerio, el número asciende a 64.616 huérfanos, lo que supone un incremento drástico frente a los 17.000 registrados antes de la agresión, reflejando una de las consecuencias humanitarias más graves que afectan a los sectores más vulnerables de la sociedad gazatí.
Graves dificultades de subsistencia
Los menores enfrentan condiciones extremadamente duras que van más allá de la pérdida familiar, incluyendo desplazamiento forzoso, pérdida de vivienda, interrupción de servicios sanitarios y educativos, así como una grave escasez de alimentos y medicamentos, en medio de un colapso casi total de la infraestructura.
La portavoz del ministerio, Aziza al-Kahlut, explicó a SANA, que desde 2023, se ha puesto en marcha el “Sistema Nacional de Huérfanos”, el mayor de su tipo, que ha registrado hasta ahora unos 55.000 nuevos casos derivados de la agresión, elevando el total a cerca de 65.000.
Al-Kahlut señaló que la destrucción de centros de acogida ha provocado la dispersión de los huérfanos entre refugios temporales carentes de condiciones básicas de estabilidad.
Asimismo, indicó que las restricciones y el cierre de pasos fronterizos obstaculizan la llegada de ayuda, lo que ha obligado a coordinar esfuerzos con organizaciones asociadas para garantizar un mínimo de atención.
Esfuerzos limitados ante necesidades crecientes
Por su parte, el director de proyectos de la asociación benéfica Al-Baraka, Raafat Janina, calificó la situación como “una guerra que ha atacado directamente a los sustentadores de las familias”, lo que ha provocado un aumento masivo del número de huérfanos en Gaza.
Janina explicó que las organizaciones enfrentan grandes dificultades debido al rápido incremento de casos y a la falta de financiación externa, destacando que, aunque miles de niños han recibido apoyo, más de 54.000 siguen a la espera de asistencia sostenida.
El responsable pidió una intervención internacional urgente para asegurar ayudas económicas mensuales, rehabilitar instituciones educativas y lanzar programas de apoyo psicológico que ayuden a los menores a superar los traumas.
Sufrimiento humano y relatos dolorosos
Las historias individuales reflejan la magnitud de la tragedia. Entre ellas, la del niño Mahmoud Ziada, único superviviente de su familia, que sufre graves trastornos psicológicos tras perder a sus seres queridos en el bombardeo de su vivienda.
Asimismo, la niña Faten al-Ghusein, que perdió un ojo durante los ataques, expresó su profundo dolor por la muerte de su padre, mientras su hermana mayor, Lina, asume la responsabilidad de sostener a la familia y cuidar de sus hermanas en medio del desplazamiento.
Catástrofe humanitaria generalizada
La Franja de Gaza atraviesa una crisis humanitaria sin precedentes, con cerca del 90% de los edificios y viviendas destruidos, según estimaciones locales e internacionales, además del colapso generalizado de infraestructuras sanitarias, educativas y centros de acogida, incluidos los destinados a huérfanos.
Esta situación agrava los desafíos para la labor humanitaria y aumenta la presión sobre las organizaciones de ayuda, en un momento en que crece la necesidad de una intervención internacional urgente para proteger a los niños palestinos y garantizar sus condiciones básicas de vida.
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