Ginebra, 28 abr (SANA) Médicos Sin Fronteras (MSF) advirtió hoy que Israel priva deliberadamente a la población de la Franja de Gaza del acceso al agua, un recurso esencial para la vida, y denunció lo que calificó como una política de “castigo colectivo” contra los palestinos.
En un informe titulado El agua como arma, la organización señaló, según AFP, que la destrucción generalizada de la infraestructura hídrica civil, junto con las restricciones de acceso, constituye “parte integral del genocidio perpetrado por Israel” en la Franja. El documento vincula esta “escasez deliberada” con “el asesinato de civiles y la destrucción de centros de salud y viviendas”.
Basado en testimonios y datos recopilados entre 2024 y 2025, el informe advierte que estas prácticas imponen “condiciones de vida devastadoras e inhumanas” a la población palestina.
“Las autoridades israelíes saben que sin agua no hay vida”, afirmó Claire San Filippo, directora de emergencias de MSF. “Sin embargo, han destruido de forma deliberada y sistemática la infraestructura hídrica de Gaza, al tiempo que continúan bloqueando la entrada de suministros relacionados con el agua”.
“Escasez planificada”
El informe cita datos de Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, según los cuales alrededor del 90% de la infraestructura de agua y saneamiento en Gaza ha sido destruida o dañada, quedando inoperativa o inaccesible.
MSF subrayó que plantas desalinizadoras, pozos, tuberías y redes de alcantarillado están fuera de servicio o resultan inaccesibles, y documentó incidentes en los que camiones cisterna y sus instalaciones asociadas fueron atacados o destruidos.
“Los palestinos han resultado heridos e incluso muertos simplemente por intentar acceder al agua”, denunció San Filippo.
La organización indicó que, junto con las autoridades locales, es uno de los principales productores y distribuidores de agua potable en Gaza. El mes pasado, suministró más de 5,3 millones de litros diarios, suficientes para cubrir las necesidades mínimas de más de 407.000 personas, cerca de una quinta parte de la población del enclave.
Un foco de enfermedades
MSF alertó de que un tercio de sus solicitudes para importar suministros esenciales de agua y saneamiento, incluidas unidades desalinizadoras, bombas, depósitos, insecticidas, cloro y otros productos de tratamiento, fueron rechazadas o quedaron sin respuesta.
San Filippo advirtió que la escasez de agua, combinada con el hacinamiento extremo, las duras condiciones de vida y el colapso del sistema sanitario, “crea un entorno propicio para la propagación de enfermedades”.
La responsable instó a Israel a restablecer de inmediato el suministro de agua en Gaza y pidió a sus aliados ejercer presión para garantizar la entrada de ayuda humanitaria.
El pasado 10 de abril, MSF ya había advertido que el alto el fuego en la Franja no había detenido el deterioro de la crisis humanitaria, subrayando que la población continúa enfrentando graves carencias de bienes básicos pese a la tregua.
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