Moscú/Kiev, 26 abr (SANA) La confrontación militar entre Rusia y Ucrania registró hoy una nueva escalada, marcada por ataques contra instalaciones estratégicas y zonas residenciales, en medio de acusaciones cruzadas sobre avances y bajas en el terreno.
Ataques ucranianos alcanzan infraestructura en Rusia
El ejército ucraniano informó que llevó a cabo un ataque contra una refinería de petróleo en la ciudad de Yaroslavl, al noreste de Moscú, considerada un punto clave para el suministro logístico ruso.
Según reportes citados por medios internacionales, el impacto provocó un incendio en la instalación, mientras continúan las evaluaciones sobre los daños ocasionados.
Paralelamente, autoridades rusas denunciaron ataques con drones contra instalaciones industriales, incluida una planta de fertilizantes en la región de Vologda, donde se reportaron heridos y daños en un oleoducto de ácido sulfúrico.
También se mencionaron incidentes previos en el puerto de Tuapse, en el Mar Negro, que provocaron afectaciones materiales y un derrame de petróleo.
Bombardeos rusos causan víctimas en Ucrania
Por su parte, funcionarios ucranianos confirmaron la muerte de civiles tras ataques aéreos rusos en varias regiones, entre ellas Sumy y Dnipro, donde se registraron daños a viviendas e infraestructura.
La administración militar de Járkov informó que al menos 18 localidades fueron bombardeadas en las últimas horas, con saldo de víctimas y destrucción material.
De acuerdo con reportes oficiales, las operaciones rusas incluyen el uso intensivo de drones, misiles y bombas guiadas, en una dinámica que se mantiene desde el inicio del conflicto en febrero de 2022.
Combates intensos y versiones contrapuestas
En el plano militar, el Estado Mayor ucraniano reportó cerca de 149 enfrentamientos en un solo día, en medio de ataques generalizados de las fuerzas rusas.
Kiev afirmó haber golpeado centros de mando y posiciones estratégicas del adversario, mientras Moscú aseguró haber mejorado sus posiciones tácticas y causado importantes pérdidas a las fuerzas ucranianas, además de destruir depósitos y objetivos militares.
Intercambio de prisioneros, uno de los pocos avances
En contraste con la escalada, ambas partes realizaron uno de los mayores intercambios de prisioneros desde el inicio de la guerra, con la devolución de 303 personas por cada bando, según fuentes oficiales.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, destacó el retorno de decenas de soldados y subrayó la importancia de estos acuerdos humanitarios, considerados uno de los escasos puntos de entendimiento entre Moscú y Kiev.
Analistas coinciden en que, pese a estos avances puntuales, el conflicto continúa en una fase de desgaste, con ataques recíprocos a infraestructuras clave y sin señales claras de una desescalada en el corto plazo.
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