Capitales, 19 abr (SANA) La situación en el estrecho de Ormuz entra en una fase de alta sensibilidad en medio de la escalada de medidas iraníes vinculadas a la navegación y de advertencias a buques en tránsito, en coincidencia con el bloqueo naval estadounidense a puertos iraníes.
El aumento gradual de la tensión ocurre a pocos días del vencimiento, el martes, del alto el fuego temporal entre Estados Unidos e Irán, lo que convierte la fecha en una prueba clave para la viabilidad de la tregua, en un contexto de rápidos movimientos militares y contactos políticos mediante canales de mediación.
Trump rechaza “extorsión” y afirma preparación militar
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su rechazo a lo que calificó de “extorsión” y aseguró que Washington no cederá a presiones que busquen influir en las negociaciones o en los acuerdos de seguridad marítima en la región, en alusión a los acontecimientos en Ormuz.
De forma paralela, el Pentágono informó sobre su plena disposición para responder a cualquier incidente, mientras helicópteros estadounidenses sobrevolaban el estrecho como parte de operaciones destinadas a garantizar la seguridad de la navegación.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúe el bloqueo estadounidense, y advirtió a los buques mercantes que eviten la zona.
Informes de seguridad marítima señalaron que dos buques fueron atacados con disparos al intentar cruzar el estrecho, lo que llevó a otras embarcaciones a modificar sus rutas y permanecer en aguas del Golfo a la espera de nuevos acontecimientos.
Israel eleva la alerta ante posible ruptura
En paralelo, Israel intensificó sus advertencias sobre eventuales acciones militares si fracasan las negociaciones o persisten las medidas iraníes en las rutas marítimas, lo que refleja la interrelación entre los frentes político y militar.
Medios israelíes informaron que el gabinete de seguridad debate escenarios ante un posible colapso de la tregua con Irán. Asimismo, se reportó un aumento del nivel de preparación de las fuerzas armadas, con el ejército y la fuerza aérea en estado de máxima alerta ante una eventual reanudación de operaciones en los próximos días.
Contactos continúan sin fecha para nueva ronda
En el plano político, continúan los contactos mediante mediadores regionales e internacionales, aunque sin fecha definida para una nueva ronda de negociaciones, pese a reportes de avances limitados en aspectos técnicos del alto el fuego.
El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Saeed Khatibzadeh, confirmó que aún no se ha fijado un calendario para nuevas conversaciones con Washington.
Entretanto, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní indicó que evalúa propuestas estadounidenses transmitidas por el jefe del ejército de Pakistán, Asim Munir, durante una reciente visita a Teherán.
Impacto en los mercados energéticos
Las restricciones a la navegación en Ormuz tienen efectos directos en los mercados energéticos internacionales, con repercusiones en países asiáticos importadores de crudo.
Bangladesh anunció un incremento cercano al 15 por ciento en los precios del combustible, atribuido al alza de los costos de importación vinculados a la evolución del conflicto.
En Irán, las presiones económicas aumentan debido a las sanciones y limitaciones marítimas, mientras que las exportaciones de petróleo y la libertad de navegación continúan como puntos centrales de desacuerdo con Washington.
Antecedentes del alto el fuego
El 8 de abril, el presidente estadounidense anunció un alto el fuego de dos semanas con Irán, tras señalar avances hacia un acuerdo más amplio.
El entendimiento, mediado por Pakistán, contempla la suspensión de ataques estadounidenses a cambio de la reapertura segura del estrecho de Ormuz por parte de Irán, con negociaciones finales previstas en Islamabad.
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