Londres, 18 abr (SANA) Compañías navieras acogieron con prudencia la reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo comercial, luego de permanecer cerrado durante cerca de siete semanas, en un contexto marcado por riesgos de seguridad y preocupaciones operativas.
El cierre del paso marítimo por parte de Irán dejó centenares de buques varados en el Golfo y elevó los costos de transporte, debido a que numerosas embarcaciones evitaron las rutas de la zona ante el temor de ataques o la presencia de minas.
Nils Hauth, portavoz de la naviera alemana Hapag-Lloyd, cuyos barcos continúan en el Golfo, señaló a la AFP que la reapertura constituye «en general una buena noticia», aunque subrayó la necesidad de contar con orientaciones claras sobre rutas y condiciones de tránsito.
En ese sentido, advirtió: «No se puede permitir que mil barcos se dirijan a la entrada del estrecho al mismo tiempo; eso causaría un caos. Los iraníes deben emitir instrucciones claras». Asimismo, indicó que la empresa estará lista para reanudar operaciones «muy pronto» si se resuelven cuestiones pendientes hacia finales de la semana.
Datos de Bloomberg indicaron que el jueves había alrededor de 770 buques de carga en aguas del Golfo Arábigo, incluidos unos 360 petroleros y gaseros. Antes del conflicto, la vía registraba aproximadamente 120 tránsitos diarios, según Lloyd’s List.
Por su parte, Jacob Larsen, jefe de seguridad de la asociación BIMCO, consideró «inexacta» parte de esa información y destacó la persistente «incertidumbre» sobre la amenaza de minas, al tiempo que señaló que los transportistas deberían evitar la zona.
A su vez, el secretario general de la Cámara Naviera Internacional, Tomas Casakos, calificó el anuncio como «un paso positivo», aunque advirtió que aún existe una considerable incertidumbre sobre sus implicaciones prácticas. En un comunicado, afirmó que la medida ofrece «una tranquilidad limitada y prudente» a las navieras y a miles de marineros varados en el Golfo debido al conflicto en Oriente Medio.
Casakos subrayó que resulta fundamental que esta reapertura marque el inicio de un retorno sostenido a la libertad de navegación en una de las rutas marítimas más importantes del mundo.
En este contexto, el presidente estadounidense Donald Trump anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz, al afirmar que el conflicto con Irán podría concluir próximamente.
ed/rsh