Moscú/Kiev, 16 abr (SANA) La escalada del conflicto entre Rusia y Ucrania ha convertido a los drones en un factor clave que redefine la naturaleza del conflicto y altera las reglas de enfrentamiento tradicionales. La guerra se transforma ahora en un escenario dominado por ataques aéreos de bajo coste, que ahora tienen como objetivo la infraestructura vital de ambos bandos, lo que profundiza el ciclo de desgaste mutuo.
Escalada en curso sobre el terreno
En las últimas horas, se ha producido una nueva escalada en forma de ataques recíprocos con drones contra instalaciones militares e infraestructura energética, en paralelo con la continuación de los combates terrestres en varios frentes del este y norte de Ucrania. Las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque a gran escala contra 16 emplazamientos militares rusos, inclusive bases y sistemas de misiles en Crimea, y zonas de Donetsk y Zaporiyia.
Ataques energéticos
Ucrania intensifica sus ataques contra instalaciones energéticas rusas, incluyendo depósitos de petróleo y puertos, en un intento por reducir los ingresos de Moscú procedentes de las exportaciones de petróleo y productos refinados. En respuesta, Moscú ataca infraestructuras que, según cree, ayudan a Kiev a mantener un control razonable sobre los mercados internos y a garantizar el suministro de productos esenciales para los ucranianos.
Ucrania pide mayor apoyo
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha hecho un nuevo llamamiento a sus socios para que mantengan la presión sobre Rusia y agilicen la entrega de ayuda militar tras los recientes ataques contra ciudades ucranianas que causaron víctimas. Zelenski pidió el fortalecimiento de los sistemas de defensa aérea y la intensificación del apoyo militar, asimismo subrayó que los continuos ataques exigen una mayor presión sobre Moscú y el mantenimiento de las sanciones.
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