Washington, 15 abr (SANA) Estados Unidos anunció hoy la suspensión total del comercio marítimo con Irán, menos de 48 horas después de imponer un bloqueo militar a los puertos iraníes, en una medida que marca una nueva escalada en la presión contra Teherán tras el fracaso de las negociaciones en Islamabad.
El comandante del Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), almirante Brad Cooper, afirmó que las fuerzas estadounidenses han logrado interrumpir completamente el comercio marítimo iraní en un corto periodo, al mantener la superioridad naval en la región.
Rechazo iraní y amenazas de escalada
En respuesta, Irán calificó de ilegales las restricciones impuestas por Washington a la navegación en aguas internacionales, y anunció que estudia mecanismos para reforzar su control sobre el Estrecho de Ormuz.
Las autoridades iraníes consideran que estas acciones constituyen una violación del derecho internacional y advierten sobre posibles medidas de respuesta en el estratégico paso marítimo.
Controversia legal
El bloqueo estadounidense, aplicado sin el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, ha generado un amplio debate jurídico sobre su legalidad.
De acuerdo con el Manual de San Remo de 1994, los bloqueos marítimos deben cumplir condiciones específicas, como su declaración formal, notificación previa y respeto a la neutralidad, además de evitar ataques a buques civiles o de países no involucrados.
Asimismo, el documento establece que no es admisible cerrar estrechos internacionales ni impedir el acceso a puertos neutrales, mientras Washington sostiene que el Estrecho de Ormuz permanecerá abierto a la navegación no vinculada a Irán.
Derecho del Botín Marítimo
En paralelo, Estados Unidos avanza en la aplicación del denominado Derecho del Botín Marítimo, un marco jurídico que permite interceptar, inspeccionar e incluso confiscar buques sospechosos de apoyar al adversario.
Expertos citados por medios internacionales señalan que la incautación de embarcaciones podría convertirse en una de las principales herramientas para impedir el transporte marítimo hacia y desde puertos iraníes.
Estrategia de presión
Washington sostiene que su objetivo no es cerrar el Estrecho de Ormuz, sino limitar el movimiento de buques relacionados con Irán y reducir su capacidad de influencia en esta vía estratégica.
Por su parte, Teherán ha recurrido al estrecho como instrumento de presión durante el conflicto, restringiendo selectivamente el tránsito marítimo, lo que ha contribuido al aumento de los precios del petróleo en los mercados internacionales.
Presión económica antes de una nueva ronda de negociaciones
El bloqueo naval y las medidas asociadas son interpretadas como un intento de intensificar la presión económica sobre Irán antes de la reanudación de las negociaciones.
Según analistas, Washington busca reducir los ingresos derivados de las exportaciones petroleras iraníes y presionar a sus principales socios comerciales, en particular China.
En este contexto, autoridades estadounidenses advirtieron que impedirán el tránsito de petroleros que transporten crudo iraní, en una señal de endurecimiento de las sanciones.
La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional debido a su impacto en la seguridad marítima y en los mercados energéticos, mientras países europeos exploran mecanismos alternativos para garantizar la libertad de navegación en el Estrecho de Ormuz y evitar una mayor escalada.
FM/AS