Beirut, 15 abr (SANA) La representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en el Líbano, Anandita Philippos, informó que más de 1.355 mujeres han muerto o resultado heridas desde el 2 de marzo, en medio de la intensificación de las hostilidades que afectan al país, donde el dolor, el miedo y el agotamiento se extienden entre la población civil.
La funcionaria advirtió que la crisis humanitaria se agrava rápidamente, con un impacto desproporcionado sobre mujeres y niñas, en un contexto de deterioro generalizado de las condiciones de vida y del sistema sanitario.
99 mujeres y 31 niños muertos el miércoles último
Según el Centro de Noticias de la ONU, Philippos declaró durante una videoconferencia de prensa en Ginebra que “solo el miércoles 8 de abril, 99 mujeres y 31 niños murieron en todo el Líbano, cuando Israel lanzó más de 100 bombas en menos de 10 minutos”.
La representante subrayó que las familias continúan buscando desesperadamente a sus seres queridos desaparecidos, mientras las madres primerizas intentan proteger a sus recién nacidos en un entorno marcado por la incertidumbre.
“Las familias siguen buscando desesperadamente a sus seres queridos desaparecidos, y las madres primerizas acunan a sus recién nacidos, sin saber si la seguridad volverá algún día”, expresó.
Asimismo, señaló que el personal sanitario, pese al agotamiento físico y psicológico, mantiene sus labores para salvar vidas. “La magnitud de las pérdidas es inmensa. Estos ataques están llevando al ya frágil sistema de salud del Líbano al borde del colapso total”, alertó.
Más de 13.000 mujeres embarazadas desplazadas necesitan atención
Philippos indicó que alrededor de 13.500 mujeres embarazadas desplazadas requieren atención urgente en salud materna y reproductiva, incluidas unas 1.700 que permanecen en el sur del país, una de las zonas más afectadas por los bombardeos.
Añadió que el propio personal del UNFPA también ha sido impactado por la crisis, con trabajadores que han presenciado directamente los ataques y la destrucción de infraestructuras.
“Algunos presenciaron los bombardeos en primera persona y vieron edificios reducidos a escombros”, afirmó.
Necesidad urgente de actuar
La funcionaria destacó que, pese al impacto colectivo sobre sus equipos, el UNFPA continúa desplegando esfuerzos para responder a las crecientes necesidades en los sectores de salud y protección.
“Nuestros equipos de campo están desplegados tanto dentro como fuera de los refugios, llegando a zonas remotas del sur del Líbano y a áreas de difícil acceso”, explicó.
Entre las acciones en curso, mencionó la restauración de servicios esenciales de salud, el despliegue de unidades móviles, la habilitación de espacios seguros y la distribución de kits para partos seguros, además del apoyo a parteras y personal médico.
Philippos insistió en la urgencia de una respuesta internacional coordinada: “El mundo no puede dar la espalda a esta crisis; la vida de miles de mujeres y niñas en el Líbano depende de una acción colectiva urgente, y la necesitan desesperadamente ahora”.
La situación en el Líbano se ha deteriorado en las últimas semanas tras ataques de Hezbolá contra objetivos israelíes, seguidos por una intensificación de los bombardeos israelíes en el sur de Beirut, el sur del país y el valle de la Bekaa, con saldo de miles de muertos y heridos.
En los últimos días, Israel ha incrementado sus operaciones militares tras el anuncio de un acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, al considerar que dicho pacto no incluye al Líbano, lo que ha derivado en un nuevo repunte de víctimas civiles.
FM/AS