Nueva York, 14 abr (SANA) Naciones Unidas advirtió sobre el creciente impacto de la guerra en Sudán, que se aproxima a su cuarto año, con un elevado saldo de víctimas, millones de desplazados y un deterioro acelerado de la situación económica y social.
El representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Sudán, Luca Renda, señaló que los niveles de pobreza en el país se han duplicado desde el inicio del conflicto, al punto que cerca del 70 por ciento de la población vive actualmente por debajo del umbral de pobreza.
Según explicó, uno de cada cuatro sudaneses subsiste en condiciones de pobreza extrema, con menos de dos dólares diarios, cifra que se eleva hasta alrededor del 75 por ciento en regiones afectadas por la violencia, como Darfur y Kordofán.
En el ámbito humanitario, el subsecretario general de la ONU, Tom Fletcher, informó que cerca de 700 civiles murieron en ataques con drones durante los primeros tres meses del año, en medio de un conflicto que continúa provocando desplazamientos masivos.
Fletcher advirtió además sobre el agravamiento de la inestabilidad regional, como consecuencia de la prolongación de la guerra y sus efectos transfronterizos.
El informe de Naciones Unidas indica que Sudán perdió unos seis mil 400 millones de dólares de su producto interno bruto en 2023, mientras que cerca de siete millones de personas cayeron en la pobreza extrema ese mismo año.
Asimismo, el organismo internacional alertó que unos 21 millones de sudaneses enfrentan inseguridad alimentaria aguda, y confirmó la declaración de hambruna en al menos dos ciudades del país.
La ONU reiteró la urgencia de intensificar la asistencia humanitaria y de avanzar hacia una solución que permita poner fin al conflicto, en un escenario marcado por el deterioro de las condiciones de vida de la población.
r.sh