Sídney–Wellington, 4 abr (SANA) A pesar de la distancia, Australia y Nueva Zelanda comenzaron a sentir los efectos de la escalada bélica en Oriente Medio, en el marco del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Autoridades y medios locales informaron de escasez de combustible, cortes de electricidad e interrupciones en los viajes.
Australia: apagones y faltantes en gasolineras
Según informó la prensa australiana, con base en reportes de autoridades, cientos de estaciones de servicio, especialmente en zonas rurales, registraron interrupciones del suministro eléctrico debido a la presión generada sobre el sistema energético.
De acuerdo con datos oficiales, unas 410 gasolineras se quedaron sin diésel y otras 145 reportaron faltantes de gasolina sin plomo.
Llamado al ahorro y reservas suficientes
El gobierno australiano pidió a la población evitar la compra “compulsiva” de combustible, al advertir que el acaparamiento podría agravar la situación y sobrecargar la cadena logística.
El ministro de Energía, Chris Bowen, aseguró que las reservas actuales alcanzan para 39 días de gasolina, 29 días de diésel y 30 días de combustible para aviones. También indicó que 53 buques cisterna se encuentran en ruta hacia el país desde refinerías en Asia, Estados Unidos y México, y se prevé su llegada a lo largo del mes para reforzar el abastecimiento.
Bowen recordó que Australia depende de importaciones para cerca del 90 por ciento de sus requerimientos de combustible, lo que la vuelve especialmente vulnerable a las fluctuaciones del mercado global, agravadas por la prolongación del conflicto, que ya suma seis semanas.
Efectos en el transporte y el turismo
La escasez y la crisis de abastecimiento derivaron en interrupciones en los desplazamientos. Diversos ciudadanos cancelaron planes vinculados a las vacaciones de Semana Santa, periodo de alta demanda turística.
En un mensaje televisado, el primer ministro, Anthony Albanese, advirtió que el impacto económico de la guerra podría extenderse durante meses y llamó a la ciudadanía a usar el transporte público para reducir la presión sobre el suministro.
Nueva Zelanda: alza de precios y más demanda de vehículos eléctricos
Nueva Zelanda también reportó efectos. El precio medio de la gasolina aumentó más del 30 por ciento, mientras que el del diésel se elevó alrededor de un 74 por ciento desde el inicio de la escalada en Oriente Medio. El encarecimiento impulsó cambios en la demanda: las ventas de vehículos eléctricos se triplicaron en marzo, según datos oficiales del gobierno.
Aerolíneas: cancelaciones por el conflicto
Por otra parte, Air New Zealand confirmó la cancelación de mil 100 vuelos entre marzo y abril, atribuidas al conflicto en curso en Oriente Medio. La aerolínea indicó que la medida afectó aproximadamente al 5 por ciento de sus operaciones, con impacto sobre 44 mil pasajeros, y señaló que, ante la volatilidad en los precios del combustible de aviación, las aerolíneas ajustan tarifas y horarios para mitigar el aumento de costos.
El conflicto en Oriente Medio repercute en múltiples regiones por la interrupción del suministro energético, los riesgos en el tránsito por el estrecho de Ormuz y las afectaciones a la cadena de suministro. Los países del Golfo constituyen un componente clave de la seguridad energética mundial, al concentrar 21,8 por ciento de la producción global de petróleo crudo y 26,6 por ciento de las exportaciones mundiales, por lo que la guerra está impactando de forma directa el mercado energético.
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