Washington, 2 abr (SANA) El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país está “cerca” de cumplir sus objetivos estratégicos en la guerra contra Irán y aseguró que han causado “daños significativos” a las capacidades de Teherán.
En un discurso televisado desde la Casa Blanca, Trump sostuvo que el régimen iraní ha mantenido durante décadas una postura hostil hacia Washington y calificó a Irán como “el principal Estado patrocinador del terrorismo en el mundo”.
Asimismo, advirtió de que en las próximas dos o tres semanas podrían producirse ataques “muy severos” contra ese país.
El mandatario señaló que las fuerzas estadounidenses han atacado directamente la infraestructura militar iraní, incluyendo sus capacidades navales, aéreas y de misiles. “La marina iraní ha desaparecido”, afirmó.
Sobre el programa nuclear iraní, Trump aseguró que Teherán estaba “a punto” de desarrollar un arma nuclear y de avanzar en misiles balísticos con alcance hacia Europa y Estados Unidos.
El presidente también reconoció la muerte de 13 militares estadounidenses en el conflicto, aunque sostuvo que su país “está ganando más que nunca” y que continuará la operación militar, denominada “Ira Épica”, hasta lograr todos sus objetivos.
Trump agradeció además el apoyo de aliados de Washington en Oriente Medio y subrayó que Estados Unidos no depende del petróleo de la región. En ese sentido, indicó que su país incrementa su producción energética —que, según dijo, supera la de Arabia Saudí y Rusia juntas— y cuenta también con suministros procedentes de Venezuela.
Asimismo, instó a los países dependientes del petróleo a adquirirlo de Estados Unidos o a asumir el control del estrecho de Ormuz, al considerar que se trata de una operación “sencilla” y que la vía marítima se reabrirá “de forma natural” una vez concluya el conflicto.
Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de crecientes llamados internacionales a contener la escalada en el golfo Pérsico, mientras continúan los enfrentamientos entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por otro, y aumentan las advertencias sobre el riesgo de un conflicto regional de mayor alcance.
AS/FM