Capitales, 31 mar (SANA) China trabaja en la reactivación de elementos de su histórica estrategia del “Tercer Frente”, en medio del aumento de tensiones con Estados Unidos, como parte de sus preparativos para fortalecer su capacidad de respuesta ante escenarios de confrontación, informó el diario británico The Guardian.
Según el medio, esta iniciativa, impulsada originalmente en 1964 por Mao Zedong, buscaba trasladar industrias clave hacia regiones interiores del país, con el objetivo de crear una base industrial y militar protegida de posibles ataques externos.
El proyecto implicó en su momento la movilización de millones de trabajadores hacia zonas remotas, aunque posteriormente perdió relevancia con la apertura económica china y la disminución del riesgo de guerra. En la actualidad, muchas de esas instalaciones permanecen como vestigios históricos.
Sin embargo, en el actual contexto geopolítico, Pekín retoma esta estrategia con un enfoque distinto, orientado a fortalecer su “profundidad estratégica” y consolidar la autosuficiencia como eje central de su seguridad nacional.
Un intento de desvincular el comercio de Washington
El análisis de The Guardian subraya que una de las principales diferencias con la etapa de la Guerra Fría radica en la profunda interdependencia económica entre China y Estados Unidos, la cual, en teoría, debería actuar como factor de contención.
No obstante, la intensificación de la guerra comercial y el uso de recursos estratégicos —como los minerales de tierras raras— como herramientas de presión han llevado a ambas potencias a buscar una reducción de esa dependencia.
En este escenario, responsables políticos de Pekín y Washington trabajan en la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, con el objetivo de limitar vulnerabilidades y reforzar sus respectivas posiciones.
El informe añade que China avanza en el fortalecimiento de sus capacidades militares, incluidas unas 600 ojivas nucleares y el desarrollo de una capacidad de “segundo ataque”, mientras incrementa su gasto en defensa, que superó los 317.000 millones de dólares en 2024.
De acuerdo con el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), las importaciones de armamento del país asiático se redujeron en un 70 % entre 2021 y 2025, reflejo del crecimiento de su industria militar interna.
Para The Guardian, la reactivación del concepto del “Tercer Frente” evidencia que la competencia estratégica entre China y Estados Unidos ha entrado en una fase más intensa, en un entorno internacional marcado por una creciente polarización y niveles elevados de incertidumbre.
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