Capitales, 28 mar (SANA) Un informe del Monitor de la Prohibición de las Armas Nucleares advirtió que el número de armas nucleares desplegadas y listas para su uso registró un aumento significativo durante el último año, en un contexto marcado por la intensificación de conflictos armados a escala global.
El documento, publicado por la organización no gubernamental Ayuda Popular Noruega en colaboración con la Federación de Científicos Americanos, señala que a inicios de 2026 la cifra de ojivas nucleares disponibles para uso militar por los nueve Estados poseedores de este armamento —Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte— ascendió a 9 mil 745.
Precisa que dicha capacidad equivale a una potencia explosiva superior a 135 mil bombas atómicas como la lanzada sobre Hiroshima, Japón, en 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, que provocó la muerte de unas 140 mil personas.
De acuerdo con el informe, esta cifra representa un incremento de 141 ojivas desplegadas respecto al año anterior y de 473 en comparación con 2017, cuando el arsenal nuclear global alcanzó su nivel más bajo con 9 mil 272 unidades.
Más de 12 mil ojivas nucleares en el mundo
El estudio indica que los nueve países con armas nucleares poseían un total de 12 mil 187 ojivas a comienzos de este año, de las cuales el 40 por ciento —4 mil 012— estaban desplegadas en misiles balísticos en plataformas fijas y móviles, submarinos o bases de bombarderos, lo que supone un aumento de 108 ojivas en relación con 2024.
El presidente de la Federación de Científicos Estadounidenses, Hans Kristensen, advirtió que el incremento sostenido de ojivas desplegadas y listas para su uso eleva los riesgos de una rápida escalada, errores de cálculo y posibles usos accidentales, lo cual, afirmó, “hace que el mundo sea más peligroso para todos”.
El informe subraya que esta situación resulta especialmente preocupante ante el aumento de tensiones y conflictos en Europa, Asia y Oriente Medio, en los que participan o están involucrados Estados con capacidad nuclear.
Advertencia sobre debilitamiento del control de armas
Asimismo, el documento alerta sobre el debilitamiento del sistema internacional de desarme, no proliferación y control de armamentos, tras la expiración el pasado mes del Tratado Nuevo START, último acuerdo vigente entre Estados Unidos y Rusia para limitar sus arsenales nucleares estratégicos.
Firmado en 2010 y en vigor desde 2011, dicho tratado establecía límites de 1.550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas y 700 sistemas de lanzamiento. Su expiración el 5 de febrero de 2026, sin renovación, genera preocupación por el inicio de una nueva carrera armamentista.
Posturas internacionales divergentes
Las conclusiones del documento evidencian la existencia de posiciones divergentes a nivel internacional respecto a las armas nucleares. Por un lado, una mayoría creciente de Estados rechaza este armamento por considerarlo una amenaza a la seguridad colectiva y aboga por su eliminación. Por otro, los países poseedores —ninguno adherido al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares— continúan invirtiendo en la modernización y expansión de sus arsenales.
El respaldo a ese tratado, negociado en Naciones Unidas en 2017, muestra una tendencia al alza. Para finales de 2025, un total de 99 países —más de la mitad de los 197 Estados del mundo— se habían adherido como partes o signatarios, con perspectivas de mayor expansión en 2026.
Llamado a decisiones cruciales en 2026
En este contexto, el secretario general de Ayuda Popular Noruega, Raymond Johansen, señaló que estos acontecimientos se producen en medio de una escalada de conflictos, la erosión de los marcos de control armamentista y el debilitamiento del orden internacional basado en normas.
“Lo que presenciamos no es solo una nueva carrera armamentista, sino un retroceso en las limitaciones a los riesgos nucleares logradas con gran esfuerzo”, afirmó.
Johansen advirtió que el mundo se encuentra en una encrucijada crítica, en la cual las decisiones de los líderes políticos en 2026 serán determinantes para definir si las armas nucleares se consideran una amenaza colectiva o un instrumento de seguridad nacional, en función de los riesgos inherentes a la disuasión nuclear y sus potenciales consecuencias humanitarias.
Por su parte, la directora ejecutiva de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares, Melissa Park, sostuvo que los países que defienden este tipo de armamento como garantía de seguridad, en particular en Europa, deben comprender que el denominado “paraguas nuclear” no ofrece protección frente a los peligros existentes.
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