Tokio, 27 mar (SANA) El gobierno japonés ha advertido sobre las consecuencias económicas a largo plazo de la guerra en Oriente Medio, y señaló que el fuerte aumento de los precios del petróleo podría generar presiones inflacionarias persistentes en la economía del país en el próximo periodo.
Estimaciones oficiales de inflación
La Oficina del Gabinete de Japón indicó en un comunicado, publicado este viernes por el diario Asharq Al-Awsat, que un incremento sostenido del 10% en los precios del petróleo podría elevar la inflación al consumidor en aproximadamente 0,3 puntos porcentuales en un año, subrayando la necesidad de vigilar el impacto de la crisis en las cadenas de suministro y la economía nacional.
A pesar de ello, el gobierno mantiene su evaluación de que la economía japonesa está experimentando una recuperación moderada, impulsada por el repunte del consumo y la inversión empresarial, con un crecimiento anual del 1,3% en el último trimestre del año pasado.
Política monetaria en revisión
Por su parte, el Banco de Japón mantuvo los tipos de interés sin cambios en el 0,75%, al tiempo que publicó estimaciones actualizadas sobre la “tasa de interés natural”, situándola entre el -0,9% y el 0,5%, en un contexto de posible endurecimiento de la política monetaria si continúan las presiones inflacionarias.
Mayor dependencia del carbón
En paralelo, el gobierno japonés anunció planes para flexibilizar temporalmente las restricciones al funcionamiento de las centrales eléctricas de carbón, con el fin de garantizar la estabilidad del suministro energético, ante el aumento de la preocupación por la disponibilidad de gas natural licuado.
El plan contempla permitir que estas plantas operen a plena capacidad durante un año, lo que podría ahorrar alrededor de 500.000 toneladas de gas anuales.
Actualmente, Japón depende de la energía térmica para cubrir aproximadamente el 70% de su demanda eléctrica.
Entre la inflación y la seguridad energética
Estas medidas reflejan los esfuerzos de Tokio por equilibrar el control de la inflación con la garantía de la seguridad energética, en un entorno internacional inestable que plantea crecientes desafíos para las economías dependientes de las importaciones.
Cabe señalar que Japón anunció el jueves la liberación de una nueva parte de sus reservas estratégicas de petróleo, en un intento de mitigar el impacto del alza de precios derivado de la guerra en Oriente Medio.
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, en curso desde el 28 de febrero, ha provocado una interrupción casi total del tránsito de alrededor del 20% de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz, lo que ha impulsado el aumento de los precios del petróleo.
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