Washington, 25 mar (SANA) Un jurado de un tribunal federal de Estados Unidos en Alexandria (Virginia) declaró culpable a un colaborador del derrocado régimen sirio por dirigir una red transnacional de narcotráfico, conspirar para prestar apoyo material a una organización terrorista y blanqueo de capitales.
Según informó el Departamento de Justicia en un comunicado, el condenado, Antoine Kassis, de 59 años, con doble nacionalidad sirio-libanesa y residente en Líbano, utilizó su influencia dentro del gobierno sirio bajo el régimen de Bashar Al-Assad para traficar con cocaína y armas, así como para lavar los beneficios obtenidos a través de una red con base en Colombia.
Durante el juicio, Kassis, quien se presentó como familiar de Al-Assad, admitió que desde abril de 2024 conspiró con socios en Colombia y México para suministrar armamento al Ejército de Liberación Nacional (ELN), considerado organización terrorista por Estados Unidos, a cambio de grandes cantidades de cocaína.
Detalles de la red criminal
Durante el juicio, Kassis, quien se presentó como familiar de Al-Assad, admitió que desde abril de 2024 conspiró con socios en Colombia y México para suministrar armamento al Ejército de Liberación Nacional (ELN), considerado organización terrorista por Estados Unidos, a cambio de grandes cantidades de cocaína.
Asimismo, reconoció haber colaborado directamente con Maher al Asad, hermano del expresidente sirio, y otros altos mandos del antiguo régimen para concretar esas operaciones.
Las pruebas indicaron que pagaba unos 10.000 dólares por cada kilogramo de cocaína introducido a través del puerto de Latakia, mientras que otras evidencias apuntan a que el antiguo régimen obtenía ingresos mediante el contrabando y la producción de Captagon.
Según los registros judiciales, el acusado viajó desde Líbano a Kenia para cerrar un acuerdo de envío de un contenedor desde Colombia que ocultaba 500 kilogramos de cocaína entre cargamentos de fruta con destino a Siria.
Kassis se enfrenta a una pena mínima de 20 años de prisión y a una posible cadena perpetua. La sentencia está prevista para el 2 de julio.
Reacciones y contexto internacional
La investigación fue realizada por la Unidad de Investigaciones Bilaterales de la División de Operaciones Especiales de la DEA, con apoyo de oficinas en varias ciudades, entre ellas Bogotá, Ciudad de México, Nairobi, Estambul y Madrid.
La Organización de Emergencia Siria afirmó que la condena revela la existencia de una red internacional vinculada al antiguo régimen y subrayó que “no hay refugio seguro para quienes financian violaciones contra el pueblo sirio”.
Por su parte, autoridades sirias señalaron que el país heredó un grave problema de narcotráfico tras las políticas del anterior gobierno, que convirtieron a Siria en un centro de producción y tráfico de drogas, especialmente Captagon.
En tanto, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito destacó los esfuerzos recientes de Siria para reducir la producción de estupefacientes y fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra este fenómeno.
fm/em