Jerusalén ocupada, 17 mar (SANA) Un paseo familiar para comprar ropa de Eid se convirtió en masacre, un hecho que releja el aumento de los ataques contra familias palestinas en Cisjordania. El pasado domingo, fuerzas de ocupación israelíes abrieron fuego contra un vehículo cerca de la localidad de Tummon, al sur de Tubas, dejando cuatro muertos y dos niños heridos.
De la alegría del Eid a la tragedia
La noche de aquel domingo, con la proximidad de Eid Al-Fitr (la fiesta del fin de Ramadán), Ali Bani Odeh (37 años) salió con su esposa Waad (35 años) y sus cuatro hijos rumbo a la ciudad de Nablus para comprar ropa del Eid. El vehículo estaba lleno de risas infantiles y de conversaciones llenas de entusiasmo.
Sin embargo, en el camino de regreso, un vehículo militar israelí interceptó el coche de Ali y abrió fuego de manera intensa y directa. La esposa, Waad resultó herida al intentar proteger a sus niños, mientras el hijo Khaled trató de salvar a su hermano Osman, sin éxito.
El ataque dejó muertos al padre y a dos de los hijos, mientras que la madre falleció más tarde a causa de sus heridas. Otros dos hermanos resultaron heridos por esquirlas de bala en la cabeza y el rostro, según informó el Ministerio de Salud palestino.
La agencia WAFA indicó que las fuerzas israelíes dispararon más de cincuenta balas a corta distancia, dejando el vehículo convertido en un “cuerpo agujereado por los tiros”.
Condenas palestinas
El Ministerio de Relaciones Exteriores palestino calificó la masacre como un acto de agresión sistemática contra el pueblo palestino, y no como un incidente aislado.
Shaher Saad, secretario general de la Unión General de Sindicatos de Trabajadores de Palestina, denunció el ataque, calificándolo de crimen completo dirigido a una familia palestina, y pidió al mundo responsabilizar a Israel y llevar a sus responsables ante la justicia internacional.
El representante permanente de Palestina ante la ONU, Riyad Mansour, aseguró que los soldados de ocupación ejecutaron a cuatro miembros de la misma familia dentro de su vehículo, dejando a dos niños huérfanos. Y, afirmó que estos actos constituyen graves violaciones del derecho internacional.
Shock y protesta
La masacre generó indignación entre los palestinos y en redes sociales, donde los usuarios destacaron la escalada de asesinatos en Cisjordania.
Activistas señalaron que la familia salió a comprar ropa de Eid y regresó envuelta en mortajas, en un hecho que dejó una profunda conmoción en la comunidad. Observadores sostienen que este episodio forma parte de un patrón continuo de violencia israelí, que incluye incursiones militares y ataques de colonos, junto con la persistente represión en la Franja de Gaza durante más de dos años y medio.
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