Washington, 13 mar (SANA) Estados Unidos liberó 172 millones de barriles de petróleo de su reserva estratégica, en un intento por contener el alza de los precios del crudo provocada por el conflicto en Oriente Medio y el deterioro del suministro energético mundial, informó la agencia Reuters.
Según el reporte difundido hoy, la medida se adoptó en coordinación con la Agencia Internacional de Energía (AIE), que decidió liberar 400 millones de barriles de las reservas estratégicas de los países miembros para estabilizar los mercados y reducir la presión sobre los precios del petróleo.
La decisión estadounidense se produce en medio de precios récord del crudo, después de que el Brent superara los 100 dólares por barril tras la escalada de tensiones en la región y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, lo que ha generado serias preocupaciones sobre el suministro mundial.
Reuters añadió que la liberación de petróleo forma parte de un conjunto de medidas adoptadas por gobiernos occidentales para mitigar las perturbaciones en el mercado energético, entre ellas figura la emisión de una licencia temporal de 30 días que permite a algunos países adquirir petróleo ruso varado en el mar para aliviar la presión sobre el suministro.
Por su parte, un informe del diario The Guardian señaló que la decisión de la AIE constituye la mayor liberación de reservas de petróleo de su historia, superando las realizadas durante crisis anteriores, como la guerra en Ucrania.
De acuerdo con el informe, la acción coordinada entre Estados Unidos y la AIE se enmarca en los esfuerzos internacionales para estabilizar el mercado energético mundial, contener el aumento de los precios y garantizar el suministro ante la crisis derivada del conflicto en Oriente Medio.
Desde el 28 de febrero, la región ha sido testigo de una escalada militar, con la continuación de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y ataques iraníes con misiles y drones que han tenido como objetivo instalaciones vitales en varios países árabes y de la región, lo que aumenta los temores internacionales de una confrontación más amplia y una amenaza para los suministros de energía y la navegación en rutas marítimas estratégicas.
sm