Damasco, 10 mar (SANA) Las aerolíneas asiáticas enfrentan una crisis sin precedentes para reprogramar sus vuelos entre Asia y Europa, tras el cierre del espacio aéreo de varios países de Medio Oriente debido al aumento de la tensión militar desde finales de febrero.
Esta situación las ha obligado a revisar sus rutas, marcando uno de los cambios operativos más complejos desde la pandemia de COVID-19.
Cierres masivos del espacio aéreo
Desde la madrugada del 28 de febrero, Irán, Irak, Catar, Baréin y Kuwait cerraron completamente su espacio aéreo, mientras que Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita lo mantuvieron parcialmente abierto bajo estrictas medidas de seguridad.
Asimismo, Siria anunció un cierre temporal de su espacio aéreo, seguido de una reapertura parcial de los corredores del norte hacia Türkiye y la reactivación del Aeropuerto Internacional de Alepo, mientras que el espacio aéreo del sur y el Aeropuerto Internacional de Damasco permanecen cerrados hasta nuevo aviso.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) declaró un “alto riesgo para la aviación civil” en la región y extendió sus advertencias hasta finales de la semana, en lo que la revista especializada FlightGlobal calificó como el mayor impacto para la aviación internacional desde la pandemia.
Reapertura parcial de vuelos en medio de la crisis
A pesar de la compleja situación regional, Siria reanudó parcialmente el tráfico aéreo a través del Aeropuerto de Alepo a partir del 4 de marzo, tras una evaluación de seguridad exhaustiva. La aerolínea nacional, Syrian Airlines, comenzó a operar vuelos regulares desde Alepo hacia Estambul, utilizando rutas alternativas sobre el Mediterráneo para evitar las zonas de conflicto.
Por su parte, el Aeropuerto de Damasco y el espacio aéreo de las regiones central y sur permanecen cerrados hasta nuevo aviso, debido al mantenimiento de altos riesgos de seguridad.
Corredores aéreos entre Europa y Asia
Según datos de Cirium, existen tres corredores principales que conectan Europa con el este de Asia. El corredor norte (siberiano) es el más corto y eficiente en consumo de combustible, pero Rusia ha cerrado su espacio aéreo a la mayoría de aerolíneas occidentales y asiáticas en respuesta a las sanciones, salvo algunas compañías chinas e indias bajo acuerdos bilaterales.
El corredor central atraviesa Bulgaria, el Mar Negro, Georgia, Azerbaiyán y Kazajistán hasta China, siendo utilizado por aerolíneas como Air France, Lufthansa y British Airways.
Por último, el corredor sur, que transitaba principalmente por los aeropuertos de Dubái, Doha y Abu Dabi, es el más afectado por los cierres actuales del espacio aéreo.
Impacto global y advertencias sobre la crisis aérea
Las aerolíneas de Singapur e India han suspendido sus vuelos hacia destinos en Medio Oriente y Europa. Según datos de Cirium, antes de la crisis, las principales aerolíneas del Golfo transportaban alrededor de 90.000 pasajeros en tránsito cada día, mientras que actualmente se estima que cientos de miles de viajeros se encuentran varados.
El periódico The Guardian reportó que 115.000 pasajeros australianos se han visto afectados por las cancelaciones, mientras que FreightWaves advirtió sobre un posible colapso en el sector de carga aérea, con pérdidas de hasta 13 toneladas diarias para Qatar Airways.
Expertos en aviación advierten que la prolongación del cierre del espacio aéreo obligará a reestructurar las rutas entre Asia y Europa, lo que añadirá entre 30 y 90 minutos a los vuelos y aumentará el consumo de combustible y los costos de mantenimiento.
Analistas señalan que esta crisis supone un gran desafío para las aerolíneas asiáticas, al desplazarse los principales corredores desde el Golfo hacia el este de Asia, en un cambio geopolítico que podría redefinir la conectividad aérea mundial durante los próximos meses.
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