Nairobi, 6 mar (SANA) Las consecuencias del conflicto en Oriente Medio comenzaron a sentirse en África en los ámbitos de seguridad, economía y diplomacia, pese a la distancia geográfica del continente respecto a los principales escenarios de combate.
Según expertos citados por la agencia AFP, África resulta “estructuralmente afectada” por la guerra debido a su dependencia de las importaciones de energía, la presencia de bases militares extranjeras y su proximidad a rutas marítimas estratégicas entre el golfo de Adén y el mar Rojo, una de las vías comerciales más transitadas del mundo.
El investigador Hubert Kinkoh, del centro de estudios CARPO, señaló que la situación podría agravarse si el conflicto se expande hacia zonas cercanas al Cuerno de África.
Especialistas advierten que Yibuti, donde se encuentran bases militares de potencias extranjeras como Estados Unidos y Francia, podría convertirse en un punto vulnerable, debido además a su cercanía con Yemen, territorio donde operan los hutíes, aliados de Irán y poseedores de misiles y drones.
Asimismo, la autoproclamada República de Somalilandia figura entre los posibles escenarios de riesgo, en particular la ciudad portuaria de Berbera, donde operan un puerto estratégico y una base militar gestionados por Emiratos Árabes Unidos, que anteriormente fueron objeto de ataques con misiles y drones.
En el plano económico, el conflicto ocurre en un momento complejo para numerosas economías africanas, afectadas por altos niveles de deuda y dependencia de importaciones.
La guerra alteró el comercio internacional y elevó los precios del transporte, la energía y los alimentos. Muchas embarcaciones evitan actualmente el mar Rojo y el canal de Suez y optan por rodear el cabo de Buena Esperanza, en Sudáfrica, lo que prolonga las rutas marítimas y aumenta los costos logísticos.
En Nigeria, uno de los principales productores africanos de petróleo, los precios del combustible en las estaciones de servicio aumentaron alrededor de un 14 por ciento esta semana. Sin embargo, el país no se beneficia plenamente del alza internacional del crudo debido a contratos de exportación a largo plazo y a su dependencia de productos refinados importados.
En el ámbito diplomático, Sudáfrica enfrenta presiones tras criticar a Israel y realizar ejercicios navales con buques de guerra iraníes a inicios de este año, una decisión que generó malestar en Estados Unidos.
Analistas advierten que la prolongación del conflicto en Oriente Medio podría tener repercusiones más amplias para África, no solo en el terreno económico, sino también en materia de seguridad y equilibrio político regional.
La actual escalada incrementa además la preocupación internacional por la posible expansión de la crisis hacia áreas geográficas vinculadas a rutas marítimas clave, como el mar Rojo y el golfo de Adén, por donde circula una parte significativa del comercio mundial.
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