Damasco, 16 feb (SANA) La destrucción de la Universidad Israa, en el sur de la Franja de Gaza, simboliza, según académicos palestinos, un proceso deliberado de aniquilación del sistema educativo en el enclave, fenómeno que califican como “escolasticidio”.
La institución, que alguna vez acogió a cientos de estudiantes en un edificio de arquitectura islámica y amplios jardines, fue reducida a escombros tras un bombardeo israelí ampliamente difundido en video, donde se observa la demolición total del recinto.
El historiador palestino Abdel Razzaq Takriti, profesor asociado de Historia y titular de la Cátedra de Estudios Árabes en la Universidad Rice, en Estados Unidos, afirmó que la destrucción fue “premeditada” y forma parte de una “aniquilación total de la educación palestina”.
Takriti integra la red Académicos Contra la Guerra en Palestina (SAWP), coalición internacional que denuncia la destrucción sistemática de la educación en Gaza y promueve el uso del término “escolasticidio”, concepto acuñado por la académica palestina Karma Nabulsi, experta en derecho internacional.
Según datos recopilados por SAWP, desde el 7 de octubre de 2023 han sido bombardeadas las 11 universidades de la Franja, dejando a unos 90.000 estudiantes sin acceso a educación superior. Asimismo, alrededor de 370 escuelas resultaron dañadas o destruidas, afectando a más de 620.000 alumnos.
El grupo documenta además la muerte de al menos 231 educadores y académicos, más de 700 heridos y miles de estudiantes fallecidos o lesionados, así como la destrucción de bibliotecas, archivos y laboratorios.
El término “escolasticidio” combina las raíces latinas schola (escuela) y cidio (matar), y describe la destrucción total o parcial de la vida educativa de un grupo nacional, étnico o religioso. Incluye asesinatos, detenciones, acoso, bombardeos a centros educativos y uso de escuelas como bases militares.
Para Takriti, este fenómeno está “íntimamente relacionado con el genocidio”, cuya posible comisión en Gaza fue señalada por la Corte Internacional de Justicia en procedimientos recientes.
El académico sostuvo que el objetivo es hacer el territorio inhabitable, no solo eliminando personas, sino también destruyendo el conocimiento acumulado durante generaciones.
En diciembre, SAWP impulsó una petición firmada por mil académicos de distintos países en la que se exigía un alto el fuego y la protección de la infraestructura educativa palestina.
Takriti subrayó que la reconstrucción requerirá esfuerzos internacionales coordinados, fortalecimiento de los programas educativos de Naciones Unidas y la formación de una nueva generación de docentes que sustituya a quienes murieron o resultaron heridos.
“Primero debemos detener este escolasticidio y el genocidio que lo rodea; luego, reconstruir a gran escala”, afirmó.
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