Jerusalén ocupada (SANA) El coordinador del proyecto de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la Franja de Gaza, Hunter McGovern, advirtió sobre el grave y continuo deterioro de la situación humanitaria en el enclave palestino, como consecuencia de las duras condiciones climáticas invernales y la persistente agresión israelí.
McGovern declaró que la Franja de Gaza atraviesa condiciones climáticas extremadamente severas, mientras decenas de miles de personas se ven obligadas a vivir en refugios improvisados de plástico y tiendas de campaña deterioradas, muchas de ellas destruidas por los fuertes vientos y las lluvias.
El responsable de MSF subrayó que tanto niños como adultos están perdiendo la vida a causa del frío extremo, y afirmó que el término “catástrofe” resulta insuficiente para describir la magnitud de la tragedia humanitaria provocada por los continuos ataques israelíes, así como por las restricciones impuestas a las actividades de organizaciones internacionales de la sociedad civil que operan en Gaza.
McGovern explicó que el proyecto de MSF en la ciudad de Gaza atiende a unos dos mil 900 pacientes que dependen en gran medida de los servicios médicos que brinda la organización, y señaló que la ayuda proporcionada por otras entidades humanitarias sigue siendo insuficiente para cubrir las enormes necesidades de la población.
En el contexto de la guerra de exterminio lanzada por Israel contra Gaza desde octubre de 2023, las autoridades de ocupación revocaron recientemente las licencias de 37 organizaciones no gubernamentales internacionales que prestaban asistencia humanitaria en Gaza y Cisjordania.
Al mismo tiempo, continúan obstaculizando la entrada de cantidades suficientes de alimentos, medicamentos, suministros médicos, materiales de socorro y refugio.
La Franja de Gaza, sometida a un asedio desde hace más de 18 años, alberga a unos 2,4 millones de palestinos, de los cuales alrededor de 1,5 millones se encuentran desplazados, enfrentando condiciones humanitarias cada vez más críticas.
ed/fm