Damasco, 14 ene (SANA) Estados Unidos anunció su retirada de decenas de organizaciones internacionales, incluidas aquellas dedicadas a la lucha contra el cambio climático, en un giro radical de su política exterior.
La medida forma parte de una reevaluación de sus compromisos internacionales para priorizar los intereses nacionales y ha generado amplias reacciones y advertencias sobre su impacto en el multilateralismo y el orden internacional.
Anuncio oficial redefine las prioridades
La Casa Blanca informó que el presidente Donald Trump firmó un memorando presidencial que retira a EE. UU. de 66 organizaciones internacionales. El documento señala que muchas de estas entidades ya no sirven a los intereses estadounidenses y promueven agendas “ineficaces u hostiles”.
Estados Unidos ya no financiará instituciones que actúen en contra de su soberanía o que irrespeten las prioridades de su pueblo”, declaró Trump. Añadió que la decisión busca priorizar los intereses nacionales y que no representa un rechazo a la cooperación internacional, sino a compromisos desequilibrados que no generan resultados tangibles.
El Departamento de Estado justifica la retirada
El secretario de Estado de EE. UU. Marco Rubio, señaló en la red social X que la medida cumple “una promesa clave” del presidente Trump: dejar de apoyar a “burócratas globales” contrarios a los intereses del país. Subrayó que la decisión es soberana e irreversible y reafirmó que la administración priorizará siempre a Estados Unidos y a sus ciudadanos.
Reacción temprana de la ONU
El director en el International Crisis Group de la ONU, Richard Gaon , afirmó que EE. UU. está abandonando entidades relacionadas con el derecho internacional, desarrollo económico, cooperación ambiental y derechos de las mujeres.
Simon Steel, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, advirtió que la retirada del tratado climático hará al país “menos seguro y próspero”, además de afectar la economía, el empleo y el nivel de vida.
Trump, que ha tenido choques recurrentes con la ONU, cuestionó su función durante la Asamblea General, afirmando que, pese a su potencial, “en última instancia, no hace más que hablar”.
Las retiradas afectan la salud, la cultura y los derechos humanos
EE. UU. ya se retiró de la UNESCO y Trump anunció planes de salida de la OMS y del Acuerdo de París sobre el Clima. Expertos señalan que estas medidas evidencian un cambio de rumbo más allá de desacuerdos financieros o administrativos.
Actualmente, EE. UU. aporta alrededor del 8 % del presupuesto de la UNESCO, frente al 20 % registrado durante el primer mandato de Trump, cuando suspendió temporalmente la financiación.
Repercusiones en los países en desarrollo
Analistas advierten que la reducción o retirada de fondos estadounidenses afectará de forma desproporcionada a los países en desarrollo, ralentizando el progreso en salud y alimentación, debilitando la coordinación internacional y aumentando su vulnerabilidad frente a crisis sanitarias y alimentarias.
Debate interno y redefinición del papel de EE. UU
La medida ha generado un intenso debate nacional. Sus críticos sostienen que debilita la influencia estadounidense a largo plazo, mientras que sus defensores la consideran necesaria para frenar el despilfarro de fondos públicos.
Amanda Klassen, de Human Rights Watch, calificó la decisión como una consolidación del enfoque selectivo de la administración en materia de derechos humanos.
La prensa estadounidense también ha cuestionado la medida. The Washington Post señaló que la retirada refleja una disminución de la cooperación internacional en ámbitos que van desde el cambio climático hasta el comercio del algodón, incluyendo organismos menos conocidos como el Comité Consultivo Internacional del Algodón, activo desde hace casi 90 años.
El sistema internacional se enfrenta a una nueva prueba
Expertos consideran que la retirada de EE. UU. constituye un momento decisivo en las relaciones internacionales. Entre la prioridad estadounidense sobre la soberanía y la preocupación mundial por el debilitamiento del multilateralismo, el sistema internacional afronta un desafío que podría redefinir el equilibrio de poder y los mecanismos de cooperación en los próximos años.
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