Jerusalén, 11 ene (SANA) Más de 35.000 niños palestinos han perdido parcial o totalmente la audición en la Franja de Gaza como consecuencia de los bombardeos y las explosiones provocadas por la ofensiva israelí.
Organizaciones humanitarias y de derechos humanos alertan del riesgo de que esta tragedia derive en una generación marcada por el aislamiento educativo y social.
Una crisis sanitaria agravada por el bloqueo
Informes de organizaciones locales y medios palestinos señalan que las ondas expansivas y los fuertes ruidos derivados de los ataques han causado daños severos en los nervios auditivos de decenas de miles de menores.
La situación se ve agravada por el colapso del sistema sanitario en Gaza y por las restricciones a la entrada de equipos médicos especializados.
La Asociación “Atfaluna” para Niños Sordos en Gaza indicó que la falta de audífonos, baterías y dispositivos para implantes cocleares hace que el tratamiento sea prácticamente imposible.

Según la entidad, muchos niños necesitan intervenciones médicas o tecnología avanzada que no está disponible en el enclave desde hace meses debido al bloqueo.
Dificultades para la integración educativa
La activista de derechos humanos Rasha al-Barsh, de la asociación Atfaluna, explicó que los intentos de integrar a los niños con discapacidad auditiva en el sistema educativo se enfrentan a enormes obstáculos.
“Nuestro centro fue destruido y carecemos de recursos básicos. Aun así, tratamos de seguir apoyando a los niños, pero las posibilidades son muy limitadas”, afirmó al-Barsh.
Expertos en educación advierten de que la ausencia de programas especializados y de personal capacitado dificultará gravemente la escolarización de estos menores, lo que podría provocar retrasos educativos y problemas psicológicos a largo plazo.
Historias que reflejan la magnitud de la tragedia
Las organizaciones humanitarias recogen numerosos testimonios de familias afectadas. Dana, una niña que perdió la audición tras una explosión cerca de su vivienda, se enfrenta ahora a grandes dificultades para comunicarse con su entorno.
En otro caso, un bebé identificado como Ayan al-Qarra sufrió una pérdida auditiva total tras quedar sepultado bajo los escombros durante un bombardeo, según relató su madre.
Estas situaciones, subrayan las organizaciones, se repiten a diario en distintos puntos de la Franja.
Advertencias de organizaciones internacionales
El Observatorio Euro-Mediterráneo de Derechos Humanos alertó de que la ofensiva israelí ha dejado a decenas de miles de niños huérfanos o con discapacidades permanentes, entre ellos miles con pérdida auditiva, lo que considera una violación grave de la Convención sobre los Derechos del Niño.
Por su parte, Human Rights Watch y UNICEF han advertido de que la falta de acceso a tratamiento médico y a dispositivos de asistencia debido al bloqueo constituye una vulneración adicional de los derechos de la infancia y pone en peligro el futuro educativo y social de los menores afectados.
Una “catástrofe silenciosa”
Especialistas en salud mental y educación coinciden en que la pérdida de audición no es solo un problema médico, sino un factor que incrementa el riesgo de aislamiento social y trastornos psicológicos, especialmente en un contexto donde los servicios de apoyo psicosocial son casi inexistentes.
Organizaciones de derechos humanos describen la situación como una “catástrofe silenciosa” que podría tener consecuencias durante décadas si no se permite la entrada urgente de ayuda médica y programas de rehabilitación.
Impacto humano de la guerra
Desde octubre de 2023, la guerra ha causado, según datos de organizaciones palestinas y entidades de derechos humanos, más de 242.000 muertos y heridos, además de más de 10.000 desaparecidos, cientos de miles de desplazados y una grave crisis humanitaria marcada por la escasez de alimentos y el colapso de los servicios básicos.
El bloqueo impuesto a Gaza ha contribuido a la paralización casi total del sistema sanitario y a la imposibilidad de atender adecuadamente a miles de niños .
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