Caracas–Washington, 10 ene (SANA) Tras días de marcada tensión y amenazas estadounidenses de lanzar una segunda operación militar contra Venezuela, seguidas de una amplia movilización oficial en Caracas luego del operativo realizado recientemente y culminó con la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, el escenario político ha comenzado a registrar un giro significativo. Ambas partes adoptaron un tono más moderado, reflejo de una voluntad mutua de desescalada y de la apertura de canales de comunicación y cooperación en diversos ámbitos.
En este contexto, el Gobierno venezolano anunció que inició conversaciones preliminares sobre la posibilidad de ampliar y normalizar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
En un comunicado oficial, Caracas informó que decidió “iniciar un proceso diplomático exploratorio con Estados Unidos, con el objetivo de restablecer la representación diplomática entre ambos países”, y precisó que una delegación venezolana viajará a Washington para evaluar los pasos necesarios en ese sentido.
Misiones diplomáticas recíprocas
Por su parte, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores confirmó la llegada a Caracas de una misión diplomática estadounidense para realizar evaluaciones logísticas vinculadas al trabajo diplomático. Asimismo, indicó que una delegación venezolana se desplazará a Washington para cumplir tareas similares. El Ministerio subrayó que “la preservación de la paz se alcanza mediante soluciones diplomáticas y no a través de la escalada”.
En paralelo, el Departamento de Estado de Estados Unidos señaló que funcionarios norteamericanos estudian la posibilidad de una reanudación gradual de las operaciones de su embajada en Venezuela. La agencia AFP citó a un funcionario estadounidense quien reveló que una delegación de alto nivel, encabezada por el principal diplomático estadounidense en Colombia, John McNamara, visitó Caracas para realizar una evaluación inicial sobre la reapertura de la misión diplomática, cerrada desde 2019.
Coordinación para el retorno de un petrolero venezolano
En el marco de estas gestiones, se registró un avance relevante en el ámbito energético. El Ministerio de Petróleo de Venezuela y la empresa estatal del sector anunciaron que Estados Unidos y Venezuela coordinaron una operación conjunta para el retorno del petrolero “Minerva” a aguas venezolanas.
El comunicado explicó que el buque había zarpado “sin pagar tarifas ni contar con la autorización de las autoridades venezolanas”.
En respuesta, el Departamento de Defensa de Estados Unidos afirmó que continuará persiguiendo e interceptando “todos los buques de la denominada flota fantasma que transportan petróleo venezolano”. Indicó que siete petroleros pertenecientes a esta flota regresaron para evitar ser interceptados.
El Pentágono añadió que “el bloqueo impuesto en el mar Caribe sigue vigente y es altamente efectivo”, y anunció la incautación de un quinto petrolero en las últimas semanas por presuntas violaciones al embargo estadounidense sobre las exportaciones de crudo venezolano.
Trump llama a invertir en Venezuela
En un hecho relacionado, el presidente estadounidense Donald Trump instó a invertir en las vastas reservas petroleras de Venezuela durante una reunión con directivos de las principales compañías petroleras internacionales.
Al encuentro asistieron ejecutivos de empresas estadounidenses y europeas, entre ellas la italiana Eni y la española Repsol. Trump afirmó que estas compañías estaban dispuestas a invertir “al menos 100.000 millones de dólares” en Venezuela, asegurando que operarían con “plenas garantías de seguridad”, sin precisar el alcance de dichas garantías.
Asimismo, señaló que las operaciones serían supervisadas por Estados Unidos, que definiría qué empresas podrían actuar en el sector energético venezolano, al afirmar: “Tratarán directamente con nosotros, no con Venezuela”.
Precaución empresarial
Tras estas declaraciones, varias compañías petroleras expresaron cautela y señalaron que siguen de cerca la evolución de los acontecimientos antes de adoptar decisiones de inversión.
El director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, aseguró que la empresa no se apresurará a regresar a Venezuela y recordó que “nuestros activos allí han sido confiscados dos veces”, añadiendo que cualquier retorno requeriría “cambios fundamentales”, dado que el actual marco legal y comercial “no resulta favorable para la inversión”.
A su vez, el vicepresidente de Chevron, Mark Nelson, afirmó que la compañía está “dispuesta a ayudar a Venezuela a construir un futuro mejor”, sin ofrecer mayores precisiones.
Cabe destacar que Chevron es actualmente la única empresa estadounidense que mantiene operaciones en Venezuela, mientras que ExxonMobil y ConocoPhillips abandonaron el país en 2007 tras rechazar las condiciones que exigían una participación mayoritaria del Estado en los proyectos petroleros.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, superiores a los 300 mil millones de barriles según datos de la OPEP, aunque su producción continúa limitada y no supera el millón de barriles diarios.
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