Capitales, 1 ene (SANA) En una época en la que las redes sociales se han vuelto inseparables de la vida cotidiana, varios países han comenzado a tomar medidas serias para limitar la influencia de estas plataformas sobre niños y adolescentes.
El 10 de diciembre pasado, Australia hizo historia al convertirse en el primer país en implementar una prohibición total del uso de redes sociales para menores de 16 años, incluyendo grandes plataformas como TikTok, YouTube, Instagram y Facebook.
Francia sigue el ejemplo de Australia
Tras obligar a las diez principales plataformas a impedir el acceso a menores bajo riesgo de multas de hasta un millón de dólares australianos, Francia anunció su intención de seguir la misma medida.
El presidente Emmanuel Macron reveló un proyecto de ley que prohibirá el uso de redes sociales a menores de 15 años, el cual será presentado al Parlamento a inicios de este año tras completarse la revisión legal.
El proyecto francés contempla dos medidas principales: prohibir las redes sociales para menores de 15 años y restringir el uso de teléfonos móviles en la educación secundaria (15–18 años), complementando la prohibición ya vigente en escuelas primarias y medias.
El gobierno francés planea implementar la ley a partir de septiembre de 2026, señalando los riesgos asociados al uso excesivo de pantallas, como la exposición a contenidos inapropiados, el ciberacoso y los trastornos del sueño.
Un movimiento internacional más amplio
Estas iniciativas no se limitan a estos dos países: Malasia anunció una legislación similar que se aplicará próximamente, mientras que Dinamarca y Noruega subrayan la necesidad de reforzar la protección de menores en línea, con la posibilidad de adoptar prohibiciones equivalentes.
En Europa, se avanza hacia establecer una “edad digital” uniforme para la mayoría de edad en línea, mientras que Naciones Unidas alerta sobre los crecientes riesgos de las redes sociales para los menores, como el ciberacoso, la explotación sexual, la exposición a contenidos violentos o extremistas, y los efectos negativos sobre la salud y el desarrollo.
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