Londres, 9 ago (SANA) Una británica de 101 años transformó su pasión por las casas de muñecas y los juguetes antiguos en un museo que conserva piezas capaces de reconstruir aspectos de la vida infantil y familiar de distintas épocas.
Val Ripley comenzó su relación con este universo en 1932, cuando a los ocho años recibió de sus padres una casa de muñecas como regalo de Navidad, informó la BBC.
Décadas más tarde, tras la muerte de su madre en 1977, Ripley y su hermana Pam encontraron en el ático de la vivienda familiar varios de los juguetes que creían perdidos.
A partir de entonces decidieron convertir esa afición en un proyecto abierto al público y orientado también a la divulgación histórica.
El Museo Tay Tot de Casas de Muñecas y Juguetes, ubicado en Newport, Gales, recibe visitantes y grupos escolares y exhibe una colección de viviendas en miniatura, muebles, juguetes y otros objetos vinculados con la infancia.
Entre las piezas destaca una casa de muñecas de 1840 que reproduce el estilo de vida de una familia acomodada de los primeros años de la era victoriana.
La colección incluye además otros escenarios en miniatura, entre ellos una escuela de ositos de peluche cuyos nombres Ripley todavía recuerda.
La centenaria coleccionista explicó que las casas de muñecas fueron inicialmente objetos de lujo destinados a adultos y que, con el desarrollo industrial y la producción en serie, terminaron convirtiéndose de forma progresiva en juguetes infantiles.
A sus 101 años, Ripley continúa cuidando la colección e incorporando nuevas piezas a un proyecto que nació de sus recuerdos de infancia y terminó convertido en un espacio dedicado a preservar la historia de los juguetes para las nuevas generaciones.
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