Washington, 19 mar (SANA) Investigadores identificaron la grabación más antigua conocida del canto de una ballena jorobada, realizada en 1949, lo que ofrece nuevas pistas sobre el estado de los océanos antes del impacto del ruido generado por la actividad humana.
El hallazgo se produjo durante la digitalización de archivos sonoros históricos en la Institución Oceanográfica Woods Hole, en Estados Unidos, según reportes de prensa.
De acuerdo con la investigación, el registro fue captado frente a las costas de Bermudas durante pruebas de sonar efectuadas en colaboración con la Oficina de Investigación Naval estadounidense, aunque en ese momento los científicos desconocían que se trataba de sonidos de ballenas.
Especialistas destacaron que la preservación de estas cintas permitió su reanálisis con herramientas científicas modernas, lo que facilitó identificar el origen biológico de los sonidos.
La grabación refleja un entorno marino más silencioso a finales de la década de 1940, previo al incremento del tráfico marítimo y otras actividades humanas que elevaron significativamente el ruido submarino.
Expertos consideran que este descubrimiento representa una valiosa referencia para estudiar cómo el ruido contemporáneo afecta la comunicación de las ballenas jorobadas, especie que depende del sonido para orientarse, alimentarse y mantener interacciones sociales.
Asimismo, subrayaron que el registro adquiere especial relevancia al anteceder en casi dos décadas a los primeros estudios científicos sistemáticos sobre el canto de estos cetáceos, lo que podría contribuir a fortalecer las estrategias de conservación marina.
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