Bucarest, 19 feb (SANA) Arqueólogos rumanos desenterraron una figura de arcilla de aproximadamente siete mil 500 años de antigüedad en el centro del país, hallazgo que aporta nuevos elementos sobre las prácticas rituales de las primeras comunidades agrícolas de la región.
El descubrimiento tuvo lugar en las cercanías de la ciudad de Sfântu Gheorghe, durante excavaciones asociadas a un proyecto de cableado eléctrico en las inmediaciones del estadio Sepsi Arena.
De acuerdo con el portal especializado Greek Reporter, los trabajos arqueológicos, considerados rutinarios, permitieron identificar los restos de un asentamiento neolítico junto con la pequeña escultura.
La pieza pertenece a la cultura agrícola Starčevo-Criș, que se desarrolló entre el 5800 y el 5500 antes de nuestra era y desempeñó un papel relevante en la expansión de la agricultura hacia los Balcanes y la cuenca de los Cárpatos.
Los investigadores documentaron en el sitio vestigios de viviendas, fragmentos de cerámica, arcilla cocida y restos de carbón, evidencias que confirman la existencia de un asentamiento permanente.
La estatuilla, de unos seis centímetros de altura, fue elaborada con arcilla mezclada con paja y arena, y posteriormente sometida a altas temperaturas, proceso que le confirió un color rojo ladrillo, y representa una figura femenina con los brazos extendidos y rasgos faciales esquemáticos, entre ellos ojos en forma de V, una pequeña nariz ovalada y un aparente peinado recogido.
Especialistas subrayan que este tipo de artefactos constituye una valiosa fuente para comprender las creencias, expresiones simbólicas y modos de vida de los primeros agricultores asentados en el actual territorio rumano.
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