Ciudad del Cabo, 13 ene (SANA) Arqueólogos de Suecia y Sudáfrica anunciaron el hallazgo de puntas de flecha venenosas de unos 60.000 años de antigüedad, la evidencia directa más antigua conocida del uso de venenos en armas de caza, lo que pone de relieve las avanzadas capacidades tecnológicas y cognitivas de los primeros humanos durante el Pleistoceno.
Según informó el sitio científico Live Science , las puntas de flecha, elaboradas en cuarzo, fueron descubiertas en el refugio rocoso de Umhlatuzana, en la provincia sudafricana de KwaZulu-Natal.
Los análisis demostraron que el veneno aplicado no causaba una muerte inmediata, sino que debilitaba a la presa, facilitando su rastreo y captura de manera más eficiente.
De acuerdo con un estudio publicado en la revista Science Advances, el uso deliberado de venenos refleja un alto grado de planificación y comprensión de la relación causa-efecto por parte de los primeros cazadores, así como la capacidad de anticipar resultados futuros en sus estrategias de subsistencia.
La investigación indicó que el veneno procedía de una planta local altamente tóxica, identificada como Buffon d’istica. Asimismo, se detectaron rastros del mismo compuesto en flechas correspondientes a periodos posteriores, lo que sugiere la transmisión y continuidad de este conocimiento cultural durante miles de años.
Sven Isaksson, arqueólogo de la Universidad de Estocolmo, subrayó que el descubrimiento es clave para comprender la evolución de las capacidades humanas tempranas, ya que demuestra un conocimiento profundo y sostenido del uso de plantas venenosas con fines de caza desde hace decenas de miles de años.
Los hallazgos refuerzan la idea de que los primeros humanos modernos ya poseían habilidades complejas de caza y manejo de herramientas en el Pleistoceno, siendo las flechas envenenadas un claro ejemplo de pensamiento estratégico y adaptación al entorno.
ed/fm