Homs, 2 oct (SANA) La historia de Aya Bakour comenzó hace 11 años con una gata herida y paralizada. Tenía 15 años cuando encontró al animal tras caer desde un lugar elevado y decidió cuidarlo. Aquella experiencia marcó el inicio de una iniciativa que hoy se ha convertido en un refugio para unos 350 gatos y perros en Homs, según un reportaje de la agencia Anadolu.
Bakour, de 26 años, comenzó acogiendo animales en un pequeño espacio habilitado en su propia casa. Con el crecimiento de la iniciativa, creó la asociación Casa de los Animales para organizar su trabajo y, posteriormente, recibió un edificio destinado al proyecto.
El inmueble carecía inicialmente de servicios y equipamiento básico, por lo que fue adaptado progresivamente para atender a los animales. El refugio cuenta ahora con espacios diferenciados para animales con discapacidades, cachorros, casos que requieren aislamiento y aquellos que necesitan tratamiento o rehabilitación.
«Recogemos de las calles a los animales heridos, golpeados, que han sufrido accidentes o que están enfermos y los llevamos al refugio», explicó Bakour a Anadolu.
Un equipo de diez personas, entre veterinarios y cuidadores, se ocupa de los animales. Los que se recuperan y pueden volver a vivir en la calle son devueltos a los lugares de donde fueron recogidos, mientras que los que han perdido alguna extremidad o la visión, o necesitan cuidados permanentes, permanecen en el refugio.
La alimentación y los tratamientos veterinarios se financian hasta ahora mediante aportaciones individuales y el apoyo de voluntarios locales. Bakour busca ampliar el proyecto, especialmente con campañas de vacunación y esterilización de perros callejeros.
Sin embargo, el aumento de animales y la falta de recursos y personal dificultan la expansión del refugio. «Quiero que nuestra voz llegue al mundo», afirmó Bakour a Anadolu, mientras busca apoyo para mantener un proyecto que comenzó con el rescate de una sola gata y que hoy da cobijo a cientos de animales.
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