Provincias, 18 mar (SANA) Al acercarse un nuevo aniversario de la Revolución Siria, las historias de resistencia no solo evocan enfrentamientos y pérdidas, sino también el papel decisivo de miles de mujeres que, desde distintos frentes, han sostenido a sus comunidades en medio de la guerra.
Docentes, enfermeras, voluntarias y activistas han tejido una red silenciosa de apoyo que ha permitido mantener la educación, salvar vidas y reconstruir vínculos sociales en uno de los conflictos más prolongados de la región.
Mujeres sirias… Presencia activa en la educación y la labor humanitaria
En la asediada Guta Oriental, en la periferia de Damasco, las aulas se trasladaron a sótanos y refugios. Allí, maestras como Manar Fawaz adaptaron horarios y contenidos para continuar enseñando en medio de los bombardeos.
“Empezábamos al amanecer y terminábamos antes de que se intensificaran los ataques”, recuerda, en un testimonio que refleja no solo el esfuerzo por mantener la educación, sino también la necesidad de ofrecer contención emocional a los menores.
Más allá de los libros, muchas docentes asumieron el rol de apoyo psicológico, diseñando planes de estudio alternativos que respondieran a la realidad de una infancia marcada por la guerra.
En paralelo, en el ámbito sanitario, mujeres como Alaa Hamouriya, en la localidad de Arbin, trabajaron como enfermeras y paramédicas en condiciones extremas. Con recursos limitados, improvisaron herramientas y trasladaron la atención médica a viviendas y refugios para asistir a los heridos.
Mujeres de la Defensa Civil… Enfrentando el peligro y salvando vidas
El compromiso también se extendió a labores de rescate. Widad Wehha, integrante de la Defensa Civil, continuó su trabajo tras ser desplazada, pese a haber perdido a familiares y sobrevivido a un ataque químico.
Lejos de abandonar, transformó el dolor en impulso para seguir ayudando. Hoy participa en campañas de sensibilización sobre las secuelas del conflicto y organiza actividades para niños, en un intento de devolverles parte de la infancia arrebatada.
Redes de mujeres para afrontar la pérdida
La guerra también dio lugar a nuevas formas de organización comunitaria lideradas por mujeres. En el barrio damasceno de Jobar, Safaa Kamel creó una red integrada por decenas de mujeres tras la muerte de su esposo en prisión.
El grupo brinda apoyo a viudas, atiende a hijos de fallecidos y documenta las necesidades de familias afectadas, en un esfuerzo colectivo que convierte el duelo en acción solidaria.
Estas iniciativas reflejan una constante: la capacidad de las mujeres para reconstruir tejido social incluso en contextos de devastación.
El arte cuenta la historia… Una representación teatral en Tartus conmemora la Revolución
La resiliencia femenina también ha encontrado expresión en la cultura. En Tartus, la obra teatral “Nuestra historia siria”, presentada en el Centro Cultural Árabe, recreó episodios clave del conflicto y rindió homenaje a los sacrificios de la población.
Según explicó el director de Agricultura de la provincia, Muhammad Ahmad, la puesta en escena busca preservar la memoria colectiva y subrayar los valores de unidad en una sociedad fragmentada por la guerra.
En este cruce entre acción humanitaria y expresión artística, el protagonismo de las mujeres emerge como uno de los pilares de la resistencia siria, no solo en la supervivencia cotidiana, sino también en la construcción de memoria y futuro.
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