Damasco, 24 ene (SANA) En medio de la devastación causada por la guerra, la represión del depuetso régimen y la erosión del espacio público en Siria, la historia de Majd Izzat al-Chourbaji emerge como testimonio de la revolución en su dimensión civil.
Nacida en 1981 en Daraya cerca de Damasco, y licenciada en Literatura Francesa por la Universidad de Damasco, Majd al-Chourbaji se involucró desde antes de 2011 en organizaciones comunitarias y en la lucha contra abusos administrativos. Con el estallido de la revolución siria, participó activamente en movilizaciones pacíficas que buscaban la liberación de presos políticos y el fin de la represión.
En Daraya, epicentro de la protesta civil, organizó manifestaciones y campañas de concienciación, promoviendo un enfoque inclusivo del movimiento y rechazando la militarización o el sectarismo. Para ella, la revolución debía incluir a las mujeres como actores políticos plenos, no como víctimas.
Resistencia dentro de la prisión
Su activismo la llevó al arresto en diciembre de 2012. Durante meses de detención, enfrentó traslados, condiciones duras y violencia psicológica. Sin embargo, Majd transformó su confinamiento en un espacio de resistencia: organizó talleres sobre derechos y ciudadanía, y lideró una huelga de hambre colectiva de casi 150 mujeres para exigir acceso a los tribunales y garantías procesales.
La represión alcanzó un punto personal devastador: su esposo, también detenido, murió bajo tortura, reflejando la tragedia colectiva de decenas de miles de sirios desaparecidos en las cárceles del régimen.
Exilio y reconstrucción del activismo
Liberada en 2013 y amenazada con un nuevo arresto, Majd al-Chourbaji se exilió en secreto al Líbano con sus hijos. En 2014 fundó Women Now for Development en Beirut, organización dedicada a apoyar a mujeres refugiadas sirias mediante formación profesional, aprendizaje de idiomas, apoyo psicosocial y sensibilización sobre derechos de la mujer, combinando asistencia humanitaria con empoderamiento a largo plazo.
Su convicción central es que la reconstrucción de Siria requiere el empoderamiento económico y político de las mujeres, quienes son las más afectadas por la guerra y el exilio.
Reconocimiento internacional
En marzo de 2015, su labor fue premiada con el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje del Departamento de Estado de EE. UU., reconociendo su valentía, liderazgo en prisión y defensa de los derechos de las mujeres sirias. Para Majd, este reconocimiento sirve para mantener la atención internacional sobre los crímenes del régimen y el destino de las detenidas.
Memoria civil y resistencia persistente
Hoy, Majd Izzat al-Chourbaji continúa su activismo combinando defensa internacional, trabajo comunitario y preservación de la memoria de las personas desaparecidas. Su trayectoria recuerda que, pese a la militarización de la revolución y las dinámicas geopolíticas, persiste otra historia de Siria: la de una resistencia civil, femenina e inquebrantable que exige justicia, rendición de cuentas y dignidad.
Por André Chatta/fm-em