Damasco, 12 ene (SANA) Desde el inicio de la Revolución Siria, las mujeres consolidaron su rol en espacios tradicionalmente reservados para los hombres.
Su contribución no se ha limitado a los ámbitos humanitario, educativo o sanitario. También han asumido una de las áreas más peligrosas: el desminado de tierras y la neutralización de artefactos explosivos, una plaga que sigue causando muertes mucho después del fin de los combates.

Un legado mortal
Siria se encuentra actualmente entre los países más minados del mundo. El uso sistemático de minas y artefactos explosivos improvisados, a menudo esparcidos por las fuerzas del régimen en zonas densamente pobladas o a lo largo de las rutas de transporte, ha dejado un legado mortal. Cada regreso a una aldea o campo abandonado se convierte en una apuesta a la muerte.
Mujeres en primera línea
Ante esta amenaza constante, numerosas organizaciones internacionales han implementado programas de capacitación para formar equipos locales capaces de mapear las zonas contaminadas, asegurar el terreno y concienciar a la población. Entre ellos, The HALO Trust, una ONG humanitaria especializada en desminado y desactivación de artefactos explosivos, ha impulsado una nueva generación de técnicos sirios, tanto hombres como mujeres.

Esta presencia femenina no es meramente simbólica sino que responde a una necesidad operativa, especialmente en misiones de concienciación, donde el acceso a las familias, y especialmente a las mujeres, es crucial para recopilar información y difundir mensajes de prevención.
Alerta ante un vertiginoso coste humano
Según Mouayad Al-Noufali, subdirector regional de The HALO Trust, el número de incidentes relacionados con minas y restos explosivos de guerra ha alcanzado niveles alarmantes. Desde el 8 de diciembre de 2024, se han registrado más de 1250 víctimas en Siria, de las cuales casi el 50 % ha perdido la vida.
“Salvar Vidas”: El Objetivo de Lama Hajj Qadour
Entre las pioneras sirias en desminado se encuentra Lama Hajj Qadour, graduada de programas de capacitación en desminado, quien encarna esta nueva faceta de la protección civil siria.
“Mi principal objetivo es proteger a las personas y salvar vidas. En la sociedad siria, la presencia de mujeres en los equipos es esencial, especialmente para reunirse con familias o comunicarse con otras mujeres. Sin ellas, la información crucial permanecería inaccesible”, afirmó.
Hacia una Siria Reconstruida y Segura
La creciente participación de las mujeres en este campo técnico y peligroso pone de relieve su papel central en la reconstrucción del país.
Contribuyen a borrar las cicatrices físicas de la guerra, a la vez que transforman la percepción de una sociedad que durante mucho tiempo estuvo sometida.
En las llanuras, las ciudades destruidas y los callejones que los civiles comienzan a reclamar, ahora también son las mujeres quienes exploran, marcan y desactivan, para devolver a sus comunidades el espacio más básico: la tierra sobre la que caminar sin temor a lo invisible.
Mientras Siria intenta emerger de los escombros y reconstruir un futuro, su compromiso ilustra una certeza: la recuperación del país solo ocurrirá con ellas, y a menudo, gracias a ellas.
André Chatta/fm-ahs

