Homs, 28 dic (SANA) Los lugareños de la aldea de Kiseen, ubicada en el norte de la provincia siria de Homs, iniciaron un firme proceso de reconstrucción tras años de desplazamiento, desafiando los estragos de la guerra y la destrucción generalizada de la infraestructura. Con determinación y cooperación comunitaria, los residentes trabajan para recuperar la normalidad y reactivar la vida económica y social de la aldea.
El jefe de la aldea, Shadi Wazir, explicó a SANA que más de 303 familias, de un total de 350 han regresado a Kiseen, lo que equivale a unos 2.100 habitantes. La comunidad, integrada mayoritariamente por ciudadanos de origen turcomano, ha retomado gradualmente sus actividades pese a las significantes dificultades derivadas de la destrucción casi total de viviendas y servicios básicos.

Wazir precisó que los residentes han comenzado la reconstrucción de sus hogares y de las instalaciones públicas, al tiempo que reanudan los oficios y actividades que ejercían antes del desplazamiento. Indicó además que las familias regresadas proceden de varios países, entre ellos Türkiye, Líbano y Jordania, así como de distintas regiones del norte de Siria.
En el ámbito productivo, destacó que cerca del 75 % de las tierras agrícolas han sido nuevamente cultivadas durante la actual temporada, siendo la agricultura y la ganadería las principales fuentes de sustento. Asimismo, la restauración de la mezquita y de la escuela de la aldea ha permitido la reanudación de las actividades religiosas y educativas, reflejando el espíritu de solidaridad y cooperación que caracteriza a la comunidad local.
Por su parte, el director de la Escuela de Educación Básica de Kiseen, Hussein Wazir, indicó que el centro ha recibido a 550 estudiantes de primero y segundo grado apenas un año después de la liberación de la aldea.
Kiseen se ubica a 30 km de Homs y 7 km al oeste del río Orontes, como la aldea más noroccidental de la gobernación. Antes pertenecía a Hama, hasta su anexión tras la construcción de la presa de Rastan.
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