Damasco, 24 dic (SANA) La Oficina de Atención a la Infancia, la Maternidad y las Necesidades Especiales en la provincia septentrional siria de Idlib ha logrado consolidar su presencia humanitaria como una iniciativa siria nacida en Homs a partir del trabajo voluntario, con el objetivo de hacer frente a las consecuencias de la represión y el desplazamiento forzado impuestos por el antiguo régimen al pueblo sirio.
Desde 2018, la organización se dedica a brindar apoyo a niños, mujeres, personas con discapacidad, huérfanos y desplazados a través de programas de ayuda y desarrollo. Estas iniciativas incluyen asistencia alimentaria y médica, apoyo psicológico y proyectos educativos y de servicios, orientados a aliviar los efectos del desplazamiento y reforzar la resiliencia de los sectores más vulnerables, obligados a abandonar diversas gobernaciones y a residir en campamentos de Idlib.
Orígenes: una iniciativa de voluntariado
En declaraciones a SANA, la directora de la organización, Maha Ayoub, explicó que la entidad comenzó en 2012 como una iniciativa voluntaria espontánea en las zonas rurales en el norte de Homs. El equipo inicial estuvo conformado por 64 voluntarios que trabajaban de manera independiente y totalmente altruista.
“Desde el inicio, aspiramos a ampliar nuestros servicios a todas las zonas liberadas del régimen anterior”, señaló Ayoub, quien recordó que el trabajo se prolongó durante seis años marcados por enormes desafíos.

Evocó además los dolorosos recuerdos de ese período, en el que la organización enfrentó un asedio asfixiante y bombardeos intensos. La oficina fue atacada directamente en dos ocasiones, lo que provocó la muerte de la educadora Nawal al-Youssef en 2016, considerada la primera mártir del trabajo humanitario en Siria, seguida ese mismo año por la maestra Mariam al-Dali.
Continuidad en Idlib tras el desplazamiento
Tras el desplazamiento forzado hacia Idlib en 2018, impuesto por el antiguo régimen, la organización trasladó sus actividades a las zonas rurales de la provincia. Ayoub afirmó que la labor nunca se detuvo, a pesar de operar inicialmente con solo 11 voluntarios y enfrentar dificultades adicionales derivadas de la vida en campamentos, el terreno desconocido y la limitada financiación, agravada por la falta de registro oficial y de cuentas bancarias.
Con el tiempo, estos obstáculos fueron superados y, tras la liberación de Siria y la caída del depuesto régimen, la organización amplió su misión para aliviar el sufrimiento de las personas desplazadas que viven en tiendas de campaña o viviendas alquiladas, enfrentando pobreza, enfermedades, hambre, desempleo y el alto costo de la vida.
Niños y personas con discapacidad, en el centro de la labor
Ayoub destacó que la organización centra sus esfuerzos en la atención integral de los niños, cubriendo sus necesidades nutricionales y educativas. Asimismo, presta especial atención a las personas con discapacidad, que ascienden a unas tres mil, con diversas discapacidades físicas y mentales.

Estas personas reciben apoyo alimentario, ropa, medicamentos, dispositivos de asistencia avanzados y sesiones gratuitas de fisioterapia en un centro especializado. Además, la organización apadrina a unos 2.700 niños huérfanos y desplazados, así como a familias pobres que viven en campamentos, garantizando la cobertura de sus necesidades básicas.
Programas permanentes y proyectos de desarrollo
La directora señaló que algunos de los programas de la organización llevan 14 años en funcionamiento, entre ellos proyectos de sacrificio de animales, suministro de comidas durante el mes de Ramadán y la organización de celebraciones navideñas y actividades recreativas para niños huérfanos y residentes de campamentos, con el propósito de sembrar alegría y esperanza.
Subrayó también que la labor humanitaria no se limita al socorro inmediato. En este sentido, la organización contribuye a la reconstrucción de infraestructura vital mediante la perforación de pozos de agua potable, la construcción de viviendas permanentes y aldeas para reubicar a desplazados, la pavimentación de caminos dentro de los campamentos, la ejecución de proyectos de saneamiento y la edificación de escuelas modernas.
Educación, salud y apoyo psicológico
En el ámbito educativo, la organización patrocina a estudiantes universitarios y de formación técnica, apoya centros de memorización del Corán y equipa mezquitas y salas de estudio con suministros modernos.
En el sector sanitario, ejecuta proyectos como una clínica especializada en neurología y un centro de fisioterapia que ofrece servicios gratuitos a desplazados, personas de bajos recursos y residentes del norte de Siria.
El apoyo psicológico ocupa igualmente un lugar central, a través de actividades culturales, concursos y juegos destinados a promover la integración social, especialmente de las personas con discapacidad.
Un mensaje humanitario abierto
Para concluir, Ayoub expresó su agradecimiento, en nombre de la organización, a todos los que apoyaron al pueblo sirio y a los desplazados, recordando que miles de familias aún viven en tiendas de campaña y necesitan agua, alimentos y medicinas.
Destacó que el gran sueño de la organización es alcanzar el objetivo de “cero tiendas”, y convertirse en un ejemplo vivo de la auténtica entrega y solidaridad del pueblo sirio.
fm/em