La neuróloga Nélida Garito explicó que el tango, con sus patrones precisos de marcha, permite a los pacientes recuperar el control de sus movimientos mediante ejercicios sensoriales planificados que mejoran el equilibrio y la movilidad.
Al cierre de cada sesión, los aplausos y la alegría reflejan el impacto positivo que este arte tiene en la vida de los pacientes, subrayando el valor terapéutico del tango más allá de su dimensión cultural y artística.
Buenos Aires, 31 ago (SANA) El Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires implementó un innovador programa de terapia basado en el tango para mejorar el bienestar motor y psicológico de pacientes con Párkinson, bajo la supervisión de neurólogos y entrenadores profesionales.
El programa, que inició hace más de 15 años, incluye actualmente a unos 200 pacientes que participan en entrenamientos regulares diseñados para potenciar sus capacidades motoras y aliviar síntomas psicológicos asociados con la enfermedad, como depresión y aislamiento social, informó el periódico Independent Arabia.
La neuróloga Nélida Garito explicó que el tango, con sus patrones precisos de marcha, permite a los pacientes recuperar el control de sus movimientos mediante ejercicios sensoriales planificados que mejoran el equilibrio y la movilidad.
Por su parte, la Dra. Tomoko Arakaki indicó que técnicas como el movimiento en forma de ocho han demostrado eficacia para restaurar la capacidad de caminar en quienes sufren paradas repentinas.
Los pacientes realizan las sesiones junto a parejas sanas, generando un entorno social de apoyo bajo la supervisión de bailarinas profesionales, entre ellas Manuko Virmani, que participa en el programa desde 2011.
El neurólogo Sergio Rodríguez confirmó que las evaluaciones periódicas muestran mejoras significativas en las habilidades motoras, cognitivas y de equilibrio de los participantes. Señaló que la práctica del tango requiere concentración para seguir indicaciones físicas y rítmicas, lo que a su vez estimula la actividad cerebral y la función cognitiva.
Al cierre de cada sesión, los aplausos y la alegría reflejan el impacto positivo que este arte tiene en la vida de los pacientes, subrayando el valor terapéutico del tango más allá de su dimensión cultural y artística.
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