Capitales, 13 ene (SANA) Las protestas en Irán continúan por decimoctavo día consecutivo, en medio de un rápido aumento del número de víctimas, el mantenimiento del corte de internet y una creciente presión internacional, mientras la Unión Europea prepara nuevas sanciones contra Teherán por la represión de los manifestantes.
Según el último balance publicado por la agencia iraní independiente de derechos humanos Hrana, con sede en Estados Unidos, el número de fallecidos asciende a 2.550 personas , entre ellas 2.403 manifestantes y 147 miembros de las fuerzas de seguridad.
La agencia informó además de 1.134 heridos graves y al menos 18.434 detenidos, así como de 614 concentraciones de protesta registradas en 187 ciudades, que abarcan las 31 provincias del país.
El bloqueo de internet impuesto desde el pasado 8 de enero continúa vigente, según la organización NetBlocks, especializada en el monitoreo de la red, que advirtió de que la interrupción de las comunicaciones “oculta la verdadera magnitud de la represión ejercida por las autoridades”.
En este contexto, activistas de derechos humanos señalaron que el servicio de internet satelital Starlink habría comenzado a ofrecerse de forma gratuita dentro de Irán, aunque la empresa no ha confirmado oficialmente esta información.
Nuevas sanciones europeas en preparación
En el plano internacional, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que el Ejecutivo comunitario trabaja en un nuevo paquete de sanciones contra Irán por la represión de las protestas.
“En coordinación con la alta representante Kaja Kallas, impondrán nuevas sanciones contra los responsables de la represión lo antes posible”, escribió Von der Leyen en la red social X, donde elogió “el valor de quienes protestan por su libertad” y condenó el uso de “fuerza excesiva” por parte de las fuerzas de seguridad.
La responsable europea recordó que la Unión Europea ha incluido al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica en su régimen de sanciones por violaciones de derechos humanos, en respuesta a las demandas de políticos y activistas europeos.
En paralelo, la UE convocó al embajador iraní en Bruselas, mientras que Francia, Alemania y Dinamarca llamaron a consultas a los embajadores de Irán en sus respectivos países.
Reacción de Naciones Unidas
La ONU expresó su conmoción por la respuesta de las autoridades iraníes a las protestas. El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, afirmó sentirse “horrorizado por la escalada de la violencia contra los manifestantes en todo el país”, en referencia a los informes sobre cientos de muertos y miles de detenciones.
Türk pidió un cese inmediato de la violencia, el restablecimiento de los servicios de internet y telecomunicaciones y la rendición de cuentas de los responsables de las violaciones.
Por su parte, el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, subrayó la necesidad de priorizar la vía diplomática, al advertir de la “profunda preocupación” por el aumento del discurso militar en torno a Irán, e instó a todas las partes a “apostar por el diálogo y no por las amenazas”.
Estas declaraciones se producen después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reiterara que su Administración contempla la opción del uso de la fuerza contra Teherán y animara a los manifestantes iraníes a continuar las protestas, al asegurar que “la ayuda está en camino”.
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